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Solución para la detección de las fugas de aislamiento en quirófanos sin bloque quirúrgico.

Por bloque o área quirúrgica se entiende el conjunto de dependencias estrechamente vinculadas entre sí para lograr la práctica de la cirugía en óptimas condiciones. El proceso quirúrgico comienza con la indicación y decisión de la cirugía, la evaluación preoperatoria, y continúa con la fase perioperatoria, que incluye la admisión del paciente en el área quirúrgica, la realización del procedimiento quirúrgico y la reanimación postoperatoria.

Pero no todos los quirófanos están en hospitales y en sus correspondientes bloques quirúrgicos, encontrando cada vez más salas de intervención, con o sin pequeñas zonas posoperatorias, en instalaciones como: clínicas oftalmológicas, de reproducción asistida o fertilidad, de estética, centros veterinarios, etc. o en instalaciones no médicas como plazas de toros o instalaciones deportivas.

La seguridad eléctrica y la continuidad de servicio, en estos mal llamados pequeños quirófanos y zonas posoperatorias, también se deben garantizar con el cumplimiento de todas las normas que se aplican a estas instalaciones, como el REBT 2002, la UNE-HD 60364-7-710, la UNE-EN 61558-2-15:2012 y UNE-EN 61557-8:2016.

Bien es cierto que las necesidades de gestión de estas instalaciones son menores, al ser más fácil su mantenimiento y no formar parte de una gran instalación eléctrica que hay que supervisar. Por lo que la información que tienen que proporcionar estos sistemas debe de ser sencilla y fácilmente interpretable, y además no es necesario enviarla por la red a los servicios de mantenimiento.

El detector de aislamiento IR427 y su repetidor MK7 son la alternativa ideal para este tipo de instalaciones, por su reducido tamaño, su fácil instalación y el cumplimiento de las normas correspondientes.

Incluyen la norma UNE-EN 61557-8:2016, que obliga a la utilización de detectores de aislamiento del tipo AC/DC para la correcta detección de fallos de aislamiento en instalaciones médicas con equipos electrónicos y/o informáticos, como pueden ser los equipos de electromedicina con fuentes de alimentación conmutadas o los monitores, pantallas y ordenadores utilizados dentro de estas salas.

En resumen, el IR427 y el MK7 son los equipos ideales para garantizar la seguridad eléctrica y la continuidad del servicio, donde no sea necesaria la instalación de un completo bloque quirúrgico o su integración en la gestión de las instalaciones técnicas.

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