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Fecha: 04/12/2017

Idioma: Castellano

Web: ver aquí

Autoria: Adrián Gomila Vinent Ingeniero Industrial Presidente de Guldager Electrólisis y Lluis Gomila Civit Director de Guldager Electrólisis

Procedencia: Guldager Electrólisis

corrosión acs

Resumen:

La corrosión interior de los acumuladores de ACS es un problema importante, que incide en muchos aspectos del funcionamiento y de la vida útil del sistema.

La corrosión de los depósitos puede provocar molestias, coloración del agua, disminución de la calidad del servicio e interrupciones del mismo, lo que suele acabar en quejas de los usuarios.

Asimismo disminuye la eficiencia energética prevista de la instalación aumentando el consumo de energía y se  incrementan los riesgos de proliferación de la legionella, con los consiguientes problemas sanitarios.

Por último se produce un aumento de los costes de mantenimiento al intentar reparar los depósitos e incluso, finalmente, la necesidad de realizar inversiones no previstas para sustituirlos.

mantenimiento acs

El fenómeno de corrosión de los depósitos se ha visto agravado por diversas causas como las características químicas del agua de suministro, los choques térmicos e hipercloración realizados para prevenir la legionelosis o el material de las tuberías de recirculación,

Asimismo las limitaciones de los sistemas de protección catódica estándar, instalados de origen y que han resultado ineficaces, han acelerado el problema.

Es frecuente que al abrir la boca de hombre de los acumuladores mayores de 750 litros, para realizar la limpieza y desinfección a la que obliga el RD 865/03, aparezcan en el interior zonas con el revestimiento afectado y despegado y procesos de corrosión importantes  en los depósitos de acero al carbono.

Los revestimientos interiores por si solos no pueden evitar la corrosión del interior del acumulador, pues, a pesar de que sean de gran calidad, es imposible garantizar que no se producirán poros, daños o despegues a lo largo de la vida útil del depósito.

En el caso de los depósitos de acero inoxidable, con cierto tipo de aguas y ciertas condiciones de trabajo, se pueden producir picaduras por corrosión y perforaciones. El riesgo de corrosión de los aceros inoxidables depende de la aleación utilizada, del procedimiento de soldadura y la homologación del soldador, del contenido de cloruros del agua y de la temperatura de trabajo.

En estas condiciones es difícil conseguir que los fabricantes de los acumuladores den garantías importantes contra la corrosión, tanto si estos se han construido en acero al carbono revestido interiormente y equipados con una protección catódica estándar como si son de acero inoxidable, a pesar de requerir estos últimos una inversión muy superior.

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