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Fecha: 2018

Idioma: Inglés

Autor: Catarina Oom, Pinearq

Web: Ver aquí

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En este artículo se resume la conferencia ofrecida por Catarina Oom, arquitecta de Pinearq, en el último European Healthcare Design en Londres.

En las últimas décadas, la conciencia de que el espacio arquitectónico afecta el estado de ánimo, el comportamiento y la salud y de que el entorno sanitario puede considerarse una etapa en el camino de la curación, ha llevado a los arquitectos a diseñar lugares relacionados con el cuerpo humano y a promover la curación en lugar de aumentar el estrés y la enfermedad.

El proyecto «Arquitectura para la enfermedad de Alzheimer» busca comprender la influencia del entorno físico y sensorial en la vida de un paciente de Alzheimer y de aquellos que viven y diariamente cuidan de ellos. Esta es una enfermedad neurodegenerativa de causa desconocida que afecta principalmente a los ancianos, cuya principal y generalmente primera manifestación clínica es la alteración de la memoria. Aunque hay tratamientos disponibles que pueden mejorar algunos de los síntomas, no existe una cura o terapia para detener el desarrollo de la enfermedad.

La elección de la enfermedad de Alzheimer para el desarrollo de este proyecto se debe a dos temas principales: el primero es el aumento de la esperanza media de vida y el consiguiente envejecimiento. Cada 3 segundos alguien en el mundo desarrolla demencia y, en 2050, 152 millones de personas estarán viviendo con esta enfermedad. El otro motivo es el estudio de las capacidades terapéuticas de la arquitectura y la necesidad de conocer y comprender las necesidades del futuro usuario del espacio con el fin de diseñar con base en evidencias.

El proyecto comenzó con una extensa investigación bibliográfica para estudiar la enfermedad, reuniones con profesionales expertos en el tema, junto con la experiencia de dos semanas en una casa de la Fundación Alzheimer Portugal (“Casa do Alecrim”) concebida para personas con demencia. Esta fue una oportunidad para conocer pacientes, cuidadores y familiares, y fue posible tomar conciencia de los desafíos que presenta la arquitectura con respecto a este tema.

Existe una gran relación entre el diseño del entorno construido y el comportamiento de personas con demencia. Con base en esta referencia, en los comportamientos desafiantes definidos por Elisabeth Brawley, en la publicación médica Up to Date, y también a través del contacto con pacientes y cuidadores, son definidos los síntomas característicos de la enfermedad de Alzheimer en los que la arquitectura puede tener un impacto beneficioso: pérdida de memoria, desorientación, deambular, dificultad para llevar a cabo tareas cotidianas, incontinencia, intención de irse, trastornos del sueño, y agitación, ansiedad, agresión y apatía.

 

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