Fecha: 22/06/2015
Idioma: Castellano
Autor: Jordi Montfort
Procedencia: -
Ubicación: España

Los concursos públicos para la contratación de servicios de mantenimiento en el ámbito hospitalario tienen que cumplir una serie de aspectos básicos y necesarios para evitar un mal servicio a un elevado coste así como asegurar la fiabilidad de que las instalaciones críticas (grupo electrógeno, equipos que dan servicio a quirófanos, tomas de gases medicinales, etc.)

INTRODUCCIÓN

En España se pueden encontrar pliegos muy bien hechos y otros que llevarán a una discusión permanente entre contratista y contratado, entre usuario y mantenedor.

El contrato de mantenimiento, habitualmente de mantenimiento integral, conseguido a partir de un concurso público o negociado significa hacer puntuado mejor en la valoración de las ofertas presentadas, evaluadas mediante especificaciones técnicas (normalmente criterios subjetivos) y económicas (criterios totalmente objetivos). Está clara pues la necesidad de tener un pliego de contratación detallado donde queden expuestos los deberes y derechos para el contratado y el contratante.

Cuando se dan casos de situaciones críticas debidas a un servicio de mantenimiento deficiente, con instalaciones sin garantía de operación, mal estado de conservación y normalmente acompañadas por quejas continuas por los usuarios del centro, normalmente quien paga el error es la empresa mantenedora. Sin embargo, si profundizamos sobre la situación quizá las respuestas a las siguientes preguntas nos dan una idea de que el responsable del problema es la contratación en sí y no, únicamente, una de sus partes.

– ¿En las especificaciones del contrato había una descripción clara y específica sobre el servicio a realizar?

– ¿Hay un control sobre la realización de las tareas por la empresa contratada?

– ¿Era predecible una mala ejecución del contrato mediante el seguimiento del servicio?

– ¿Tenía la empresa mantenedora los datos necesarios para realizar el mantenimiento? Alcance de los protocolos de mantenimiento preventivo, inventario de los equipos, estado de las instalaciones, etc.

– ¿Tienen los operarios la formación necesaria para las actividades que realizan?

Encontramos entonces respuestas del estilo: Con este dinero es imposible, esto no está en mi contrato, el servicio que me dan es nefasto, las empresas licitadoras van a precio…


Todas estas situaciones se resuelven con un pliego de condiciones técnicas bien definido, sin posibilidad de dudas por ninguna de las partes.

¿CÓMO DEBE SER UN BUEN PLIEGO?

La parte económica normalmente es sencilla y clara, con un numero es suficiente, no podría será así la parte técnica? No podrían ser las especificaciones técnicas inequívocas, claras, fáciles de entender y comparables.

Las especificaciones técnicas de los pliegos tienen que poder ser claras y concisas, pues los mantenedores tienen que tener claros los requerimientos para que sus propuestas puedan ser fácilmente comparables. Para la imaginación de cada uno ya habrá las mejoras, las cuales tendrían que conducir al ganador siempre que sean claras, técnicamente viables y adecuadas a las necesidades del servicio/cliente contratante.

(…) Para seguir leyendo el artículo descargar documento adjunto.

 

Jordi Montfort – jmontfort@jgingenieros.es

Ingeniero Técnico Industrial por la Escuela Universidad Salesiana de Sarrià de Barcelona, especialización en Electrónica. Su formación base esta complementada con un Máster en Dirección y Organización Industrial.

Comenzó su carrera profesional en TESTJG realizando proyectos y auditorias de mantenimiento en 2005. Actualmente dirige la coordinación del área de Ingeniera de mantenimiento de TESTJG y responsable comercial del software MantTest.net.




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