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Fecha: 22/12/2017

Idioma: Inglés

Procedencia: Designing Buildings Wiki

Web: ver aquí

Autor: The Chartered Institute of Architectural Technologists (CIAT)

 

La demencia es una enfermedad que afecta a todos los aspectos de la vida de una persona. Se refiere a un conjunto de síntomas que pueden incluir pérdida de memoria y dificultades para pensar, resolver problemas o problemas de lenguaje y sensoriales. También puede haber cambios en el estado de ánimo o el comportamiento y la enfermedad puede exacerbar los efectos de las discapacidades físicas. Todos los tipos de demencia son progresivos y la experiencia de la enfermedad varia dependiendo del organismo de cada persona. Hay costos bien documentados para los sistemas de salud y asistencia social, y también para los miles de cuidadores individuales.

No podemos dejar a un lado esta enfermedad ya que los datos son esclarecedores. Solo en el Reino Unido, 850.000 personas sufren esta enfermedad grave y debilitante, y con síntomas de lo más variados. Visto lo visto, no es raro tener algún familiar o amigo que sufre demencia, y por ello el interés público en querer contribuir en el apoyo y mejorar las vidas de los enfermos de demencia crece día a día. Ya se pueden contar 225 comunidades locales que se han inscrito para convertirse en Comunidades Amigables de la Demencia. Esta iniciativa, establecida por la Sociedad de Alzheimer, galvaniza los esfuerzos y el apoyo locales.

Pero, ¿qué significa esto para las profesiones de entornos construidos? ¿Hay algún papel que podamos desempeñar desde la arquitectura para combatir el efecto de la enfermedad y ayudar a las personas con demencia a tener una calidad de vida mejor por más tiempo? Diríamos que si que la hay.

La mayoría de los enfermos prefieren quedarse en su propia casa el mayor tiempo posible, pero, sin embargo, están destinados a abandonar sus casas para instalarse en residencias porque sus viviendas no están adaptadas o son difíciles de transformar para amoldarse a las necesidades que requieren. Permanecer en un entorno familiar con el apoyo adecuado puede significar que los enfermos lleven una vida activa e independiente durante más tiempo. Por lo tanto el entorno puede tener un impacto significativo en el bienestar de un paciente. Esto, a su vez, reduce los gastos de salud y asistencia social.

Para seguir leyendo el artículo sobre la demencia y el entorno construido diríjase a la siguiente página web: ver aquí

 

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