Hospital de díaOncológicoProyectosServicios Hospitalarios

Fecha de finalización: Marzo 2018

Ubicación: Hospital Santos Reyes, Aranda de Duero

Autor del Proyecto: Parra-Müller & VIRAI Arquitectos

Fuente: Parra-Müller & VIRAI Arquitectos

Web: http://arquitecturadematernidades.com / http://www.viraiarquitectos.es

Cliente: SACYL (Sanidad de Castilla y León)

Promotor: Hospital Santos Reyes, Aranda de Duero

Contratista: Medgón Passivhaus (Palencia)

Diseño estructural: GV408

Diseño instalaciones: Enerjis, S.L.

Diseño equipamiento: Parra-Müller & VIRAI Arquitectos

Construcción: Medgón & EcoCasa Servicios (Burgos)

Dirección de obra: Parra-Müller & VIRAI Arquitectos

Colaboradores: Elisa Galindo

Fotografías: David Frutos / http://davidfrutos.com/

Superficie: 192 m2

Número de puestos: 10 sillones (con opción de ampliar a 11) y 2 consultas

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Antecedentes:

Las instalaciones del Hospital de Día Oncológico de Aranda de Duero, aunque nacieron con carácter provisional, llevaban dando servicio desde aprox. 2009, fecha en que se instalaron 8 módulos de casetas prefabricadas de obra, unidos entre sí, y acondicionados para la administración de tratamientos de quimioterapia, funcionando de modo exento al hospital. Los espacios que existían hasta ahora contaban con un total de 100m2 y ofrecían 6 puestos de tratamiento, con dos posibles adicionales en caso de picos de demanda.

 

El espacio en que se ha venido desarrollando el HDO no cumplía con las expectativas necesarias mínimas para pacientes de alta vulnerabilidad, como son los pacientes oncológicos. Ni el tamaño de las salas, ni los materiales de construcción, ni la climatización, ni el mobiliario ni la disposición de los puestos permitían generar un ambiente saludable y confortable  en donde los pacientes y sus familias se sintiesen bien acogidos, para pasar las largas horas durante el tratamiento.

Asimismo, la demanda de tratamientos oncológicos es creciente, por lo que la instalación se estaba quedando infradimensionada.

 

Descripción:

El reto de diseñar un edificio abierto y acogedor a la vez que funcional y sencillo se ha materializado a través de la madera y el cuidado de cada detalle, integrando el entorno arquitectónico y sus instalaciones, de modo que no sólo comprendan el proceso funcional que interrelaciona el espacio con los usuarios, -profesionales, pacientes y acompañantes-, sino también comprender y empatizar con el sufrimiento y la vivencia de estos. La iluminación natural y artificial, el confort acústico y térmico, el diseño del detalle de cada puesto, etc, son sólo piezas que conforman el conjunto, que es más que la suma de las partes. No es el espacio lo que se humaniza en sí mismo, éste es solo un vehículo: se humaniza el proceso.

 

El nuevo pabellón de madera del Hospital de Día de Aranda es una apuesta por un edificio saludable, enérgicamente sostenible y altamente confortable. 

 

Un edificio saludable porque debe ser un edificio que aporte salud. Por ello, desde su concepción hasta los últimos detalles, se han buscado sistemas constructivos y materiales naturales y con bajas emisiones de partículas COVs y formaldehidos – los pavimentos de PVC utilizan en su composición material plastificantes de origen vegetal, prescindiendo de los eftalatos-. Es una construcción temporal ligera, pero a la vez sólida, con estructura, cubierta y fachada ventilada de madera.

 

Un edificio energéticamente sostenible, que posibilita reducir el consumo energético respecto a uno convencional, muy bien aislado y sin puentes térmicos para proporcionar un ambiente confortable, tanto en invierno como en verano. Cuenta con un suelo radiante y refrescante, para reducir los movimientos de aire en las salas, y sistemas de renovación de aire con recuperación de calor que permiten garantizar una buena calidad del aire interior sin tener penalizar el consumo energético.

 

Un edificio confortable, pensado desde y para el usuario, tanto el paciente como los profesionales y familiares. El pabellón aprovecha su situación privilegiada sobre la ribera del Duero para dotar de unas magnificas vistas a cada uno de los puestos de tratamiento, distribuidos en la sala principal de tratamiento, buscando la intimidad y necesidades de cada paciente.

 

El nuevo pabellón está conectado con el edificio principal del hospital, si bien cuenta con un acceso principal independiente del mismo, promoviendo la privacidad de los usuarios a su llegada.

 

El edificio también es innovador en la forma de distribuir la sala de tratamiento, donde se busca que cada puesto cuente con su espacio y una cierta privacidad, mediante un mobiliario diseñado específicamente para este proyecto, que ayuda a delimitar el entorno del paciente, recoge de una forma ordenada las tomas de los gases medicinales e incluye asientos para las personas acompañantes, espacio para dejar pertenencias personales, enchufes para poder cargar un móvil o una tablet, etc. A través del mobiliario se distribuyen los sillones de tratamiento en áreas con más o menos intimidad, según el momento de la enfermedad, la edad y las preferencias individuales de cada paciente.

 

Los profesionales cuentan con una pequeña sala de descanso, que les permite tomar un café o guardar sus bolsos con privacidad. Ya que el control de enfermería se encuentra integrado en la sala de tratamiento, buscando el contacto directo con los pacientes.

 

El edificio genera una atmósfera positiva y acogedora, a través de un ambiente que se aleja de nuestro imaginario de espacio hospitalario, provocando en los usuarios un bienestar sensorial que afecta a su estado emocional. El entorno espacial como colaborador de la salud, para estar mejor.

 

Galería de imágenes:

Galería de documentos:

 

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