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El proyecto de reforma de la unidad de hospitalización de Neurocirugía, que cuenta con una superficie de 590 m2 y 13 habitaciones (7 habitaciones individuales y 6 dobles), tomó como premisa inicial que el entorno y el ambiente en un centro hospitalario impactan e influyen considerablemente en la recuperación de los pacientes.

 

Nuestro objetivo se centró, por lo tanto, en trabajar intensamente en el diseño arquitectónico y funcional de la unidad para mejorar la experiencia que el paciente tendría durante su estancia y poder, así,  contribuir a su recuperación.

 

Dado que el hospital se encuentra en pleno ensanche y además es el hospital de referencia de este barrio de Barcelona, la unidad se ambientó con imágenes del paseo más importante de la ciudad: el Paseo de Gracia. El pasillo principal de la unidad se convierte en una avenida,  desde el punto de partida, en la sala de espera pública, hasta el final de la unidad. Las habitaciones flanquean la avenida, a modo de edificios, con imágenes de edificios que forman parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad. En el suelo, siluetas de la emblemática flor que decora el pavimento de las calles, acompaña a los usuarios durante el recorrido.

 

El objetivo de la intervención se basó en diferentes pilares fundamentales, todos ellos de igual importancia, que buscaban mejorar la orientación, individualizar la experiencia del paciente, mejorar el confort y la seguridad de todos los usuarios, y fomentar la intimidad. A continuación se desgranan los aspectos arquitectónicos diseñados específicamente para la unidad.

 

Mejora de la orientación: Un buen diseño pensado en facilitar la orientación de los pacientes promueve la curación. Conseguir, mediante el diseño del espacio arquitectónico, que los pacientes y familiares reconozcan el espacio donde pasarán unos días fomenta la autonomía, un sentido de control y empoderamiento, factores clave para reducir el estrés y la ansiedad

Es por este motivo que los puntos singulares, como la sala de espera o el control de enfermería, destacan con imágenes de gran tamaño de puntos concretos del Paseo de Gracia. De este modo, tanto pacientes como visitas, pueden saber dónde se ubican en todo momento observando las imágenes que tienen a su alrededor. Además, cada una de las habitaciones tiene una fotografía, con lo que el paciente identificará su habitación con una imagen, evitando tener que recordar el número, que puede resultarle más difícil.

Personalización: Siguiendo con la temática del Paseo de Gracia, cada una de las habitaciones se ha caracterizado con una imagen de un edificio del Paseo situadas en el mismo orden que se encuentran en la realidad, impresa sobre el HPL que reviste las habitaciones. De este modo cada habitación es diferente promoviendo la sensación de individualidad del paciente, además de identificar su habitación con facilidad y ser un elemento decorativo que evoca al exterior, trasladándolo al centro de Barcelona.

Pero no sólo nos propusimos personalizar a nivel arquitectónico, sino también a una escala funcional, teniendo en cuenta el tipo de usuario que ocuparía la unidad. Estudiamos sus limitaciones y necesidades para adaptarnos al máximo a sus necesidades. Por ejemplo, al tratarse de usuarios de movilidad reducida, no utilizamos detectores de movimiento en el baño. A su vez, al tratarse de pacientes con intervención de neurocirugía, se tuvo especial atención en la iluminación indirecta, utilizando puntos de luz difusa para evitar la incidencia directa e intensa de ésta al paciente cuando estuviera tumbado en la cama.

 

Confort: Nuestro objetivo a la hora de escoger materiales fue que éstos fueran tan resistentes como confortables, por muy contradictorio que pareciera. Para prácticamente toda la unidad escogimos un pavimento continuo y flexible. Combinamos varios colores y geometrías para facilitar la distinción de zonas y hacer más comprensible los diferentes espacios. Las paredes del pasillo se combinaron con tres tonalidades del mismo color y el blanco. De este modo distinguimos las puertas de las habitaciones en blanco y las paredes de color, para que destacaran y fuese fácil para el paciente identificar la entrada a su habitación. En cambio, se diseñaron con color las puertas que daban acceso a las salas de personal. Con este código de colores sencillo y de fácil compresión, se distinguieron los espacios públicos de los reservados al personal.

Dentro de las habitaciones era importante conseguir un espacio cálido y hogareño para que el paciente se sintiera cómodo. Se escogió un suelo resistente vinílico con la superficie de acabado madera. La combinación de los colores de las paredes sigue el mismo sistema que en el pasillo para dar continuidad al espacio. Finalmente, se tuvo especial atención en integrar los mecanismos médicos como los gases medicinales y las grúas en los paramentos verticales y el falso techo, de modo que no destacasen y dieran un carácter menos hospitalario. Asimismo, se logró hacer desaparecer el cabezal, tan presente en las habitaciones hospitalarias tradicionales, para emular un espacio menos sanitario y más hotelero o residencial.

La iluminación es otro factor indispensable cuando hablamos de generar ambientes confortables. A lo largo del pasillo de la unidad se utilizó un sistema de tira lineal en ambos lados para conseguir una iluminación difusa y continua adecuada a la actividad. Teniendo en cuenta que durante la noche la intensidad de la luz debía ser inferior para favorecer el descanso del paciente, se optó por colocar el mismo sistema en la parte inferior del paramento vertical para conseguir una luz de vela y crear un ambiente más nocturno.

 

Seguridad: Cuando nos planteamos este aspecto no sólo nos referimos a la seguridad del paciente sino también del personal. Es de vital importancia que el personal médico sienta que trabaja en un entorno seguro y confortable. El bienestar del personal se traduce directamente en la atención que éste presta al paciente y por lo tanto en su recuperación. Se han integrado en el falso techo de todas las habitaciones grúas de movimiento del paciente. Esto facilita considerablemente el trabajo del personal de enfermería ya que ayuda a mover el paciente de la cama hasta la silla sin tener que cargar con el peso del paciente y así evitar posibles lesiones.

Los pasillos de los hospitales suelen ser característicos por tener carros de material auxiliar como dispensador de guantes, jabón o gorros delante de las habitaciones, convirtiéndose en un laberinto de obstáculos. Esto puede llevar a accidentes por tropiezos e incluso caídas para nada deseadas. Para poder liberar el pasillo de estos elementos y fomentar seguridad y la comodidad de paso, diseñamos un espacio integrado en el marco de las puertas de las habitaciones que albergasen e impidiesen la caída de estos elementos. De este modo, se liberaba el ancho del pasillo, facilitamos el tráfico, y además ordenábamos el espacio del pasillo.

Cabe destacar, que las puertas de los baños de las habitaciones, tienen un sistema de apertura en vaivén. Los pacientes pueden, así, entrar y salir siempre en la dirección deseada. Además, este sistema facilita el acceso en caso de caída del paciente, ya que es posible abrir la puerta hacia la habitación, sin que el propio paciente sea un obstáculo si ha caído ante la puerta.

 

Privacidad: Es importante tanto para el personal como para el paciente tener sensación de privacidad e intimidad. Por un lado, el personal necesita de salas que puedan diferenciarse de la actividad asistencial relacionada directamente con el paciente, ya sea para redactar informes o poder descansar. Por este motivo, se han diferenciado espacios con diferentes grados de privacidad, desde la zona de trabajo de enfermería,  con un acceso directo a los pacientes como salas de trabajo independientes y diferenciadas del resto.

Las habitaciones se han dimensionado de modo que haya individuales y dobles. En el caso de las primeras, la privacidad es evidente. Dada la alta actividad del hospital, era necesario disponer de habitaciones dobles. En ese caso, se utilizaron mamparas plegables móviles para diferenciar los dos espacios de la habitación. Es importante remarcar el hecho que se colocase un elemento móvil, pues daba más flexibilidad, y es que queríamos promover la interrelación entre los pacientes.

 

Esta reforma, ejecutada en 2016, ha transformado la unidad de hospitalización en una experiencia centrada en promover estímulos positivos a los pacientes y de este modo poder influir en su recuperación. El resultado, fruto de un trabajo colectivo entre los proyectistas y el equipo del hospital, ha sido una unidad con carácter, personalidad y un ambiente de calidad. En funcionamiento desde hace más de un año, ha resultado evidente el buen resultado de la actuación.

 

Galería de planos:

Galería de imágenes:

Fecha de finalización: Diciembre 2016

Ubicación: Barcelona

Equipo de proyecto de arquitectura: Vitaller Arquitectura

Equipo de proyecto de ingeniería: 2 Pir Ingenieros

Constructor: Serveis, obres i Manteniment (SEROM)

Instalador: Cobra Instalaciones y Sevicios; Gestión Integral de Instalaciones S.L. (GEINSTAL)

Cliente: Dirección de infraestructuras del Hospital Clínic de Barcelona

Superficie: 565 m2

Camas: 19

 

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