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Fecha: 12/11/2018

Idioma: Castellano

Autor: Eduard Torras Planas, JG Ingenieros

Procedencia: JG Ingenieros

Web: ver aquí

 

Los sistemas de alarma de evacuación presentan una serie de particularidades cuando se aplican a edificios hospitalarios y los sistemas de gestión de flujos y colas disponen de soluciones específicas para hospitales que queremos destacar.

Los sistemas de alarma basados en la megafonía son una ayuda a la evacuación ordenada en los edificios y un requerimiento de la normativa de incendios de muchos países o que se adopta voluntariamente  como parte del plan de emergencia y evacuación.

La tipología de edificios sujetos a este requerimiento suelen ser los de pública concurrencia y los que debido a su estructura, requieren de una evacuación guiada, como son los edificios de gran altura.

Las alarmas por voz que se difunden a través del sistema de megafonía son mensajes pregrabados que se activan en caso de incendio, de forma automática o manual, ó mensajes en vivo cuanto toman el control los responsables de seguridad y fuerzas de protección contra incendios.

Los sistemas de megafonía que se diseñan para realizar funciones de alarma de evacuación deben tener al menos los mismos requerimientos de fiabilidad y seguridad que establezcan las normas de protección contraincendios que sean de aplicación en cada país, como la EN-54 en Europa o la NFPA-72 en EEUU. Los requerimientos principales son:

  • Supervisión total del sistema frente a fallo
  • Supervisión de la conexión con el sistema de detección de incendios
  • Redundancia de fuentes de alimentación que asegure el funcionamiento del sistema durante un tiempo mínimo después del fallo de la fuente de suministro principal
  • Efecto limitado de una avería de uno de sus componentes (unidad de control, amplificador, altavoz, circuito de altavoz)
  • Inteligibilidad aceptable de los mensajes.

Además, estos sistemas de megafonía están sujetos al mantenimiento obligatorio preceptivo de los sistemas de detección y alarma de incendios.

Los hospitales son un tipo de edificio donde típicamente se requieren mensajes hablados para evacuación pero presentan una serie de retos añadidos a los edificios de pública concurrencia debido a la falta de movilidad de una parte de sus ocupantes.

En este sentido, cabe distinguir 3 situaciones:

  1. Zonas ocupadas exclusivamente por trabajadores del hospital, como laboratorio, servicios (lavandería, esterilización, cocina, …), comedor de personal y zonas de instalaciones. Se trata de ocupantes habituales del edificio.
  2. Zonas ocupadas por trabajadores y por pacientes con movilidad, como consultas externas y hospitalizaciones leves, dónde los pacientes pueden evacuar autónomamente o seguir las instrucciones que les puede comunicar el facultativo.
  3. Zonas ocupadas por trabajadores y por pacientes sin movilidad, como UCI, recuperación y hospitalizaciones graves, dónde el estado de los paciente impide que puedan evacuar de forma autónoma.

 

Para las zonas tipo 1 serán suficientes mensajes hablados sencillos para alertar a sus ocupantes puesto que están familiarizados con el plan de emergencia y evacuación.

En las zonas tipo 2 los mensajes deben dirigir a las personas hacia las salidas para una evacuación ordenada, con instrucciones verbales más precisas, incluso en varios idiomas.

En las zonas tipo 3 las alarmas deben ser privadas para alertar sólo al personal médico, mediante avisos luminosos y/o paneles repetidores. Será el personal el encargado de evacuar a los pacientes o desplazarlos hacia sectores de incendio más seguros.

En todos los casos, la actuación del personal del hospital juega un papel esencial para la correcta evacuación del edificio.

Los servicios de consultas externas principalmente pero también las pruebas clínicas de diagnóstico por la imagen y las extracciones requieren de un sistema para ordenar las colas de pacientes.

Los sistemas de gestión de flujos que diversos fabricantes han desarrollado para hospitales se ponen en marcha cuando un paciente programa una cita vía teléfono o por Internet. Cuando  este acude a la cita y se identifica (DNI, tarjeta sanitaria) en un terminal automático o en el mostrador de atención al público, el sistema le entrega un ticket de turno y recibe una indicación del tiempo aproximado de espera.

El paciente se dirige a la sala de espera y permanece informado del número de personas que le preceden y de las últimas llamadas.


Sala de espera

Los beneficios para los pacientes son de una reducción del nivel de estrés y del tiempo percibido de espera.

Para el hospital se añade más transparencia al servicio, control y registro automático del flujo de pacientes para optimización del servicio y adecuación de los recursos.

Todo el proceso queda registrado y la optimización puede llevarse a cabo a partir de las estadísticas que genera de tiempos promedio de espera y atención.

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