ArquitecturaDiseño y ReflexiónProyectosUnidad de Cuidados Intensivos

La nueva Unidad de Cuidados Intensivos Hepática se enmarca en un proceso de renovación de todas las unidades de críticos del Hospital Clínic de Barcelona. En este hospital, estas unidades son departamentales y, tras transformar las unidades de cuidados intensivos cardíaca, quirúrgica, coronaria, el Área de Vigilancia Intensiva (AVI) y la Unidad de Vigilancia Intensiva Respiratoria (UVIR), llegó el momento de plantear la reforma conjunta de la UCI Hepática y la unidad de Hemodinámica Hepática. La unidad combina las innovaciones realizadas en los proyectos anteriores con nuevas innovaciones desarrolladas expresamente para este proyecto.

Este tipo de UCI es una unidad de cuidados para paciente críticos hepatológicos. Es por tanto una unidad muy especializada que pocos hospitales disponen y donde los pacientes requieren estancias de larga duración.

Desde la arquitectura se ha trabajado en un edificio histórico de más 100 años, con un programa funcional compacto y en unos espacios muy reducidos, tanto en superficie como en altura, hecho que ha complicado el paso de instalaciones y que ha sido una constante preocupación durante todo el proyecto. La UCI tiene un área de 620m2 y 14 habitaciones, 6 de las cuales son de semicríticos y 8 de críticos. Hay un espacio de trabajo central de enfermería y varias áreas de soporte.

El proyecto se trabaja desde el concepto de diseño basado en la evidencia. No es solo un proceso de renovación física y arquitectónica, sino también de mejora del entorno del paciente, buscando la máxima seguridad y confort para que su experiencia como paciente sea lo menos traumática posible.

El método de trabajo durante el proceso de diseño ha sido participativo y se ha llevado a cabo con la implicación de un equipo pluridisciplinar formado por personal de la UCI, ingenieros del departamento de Infraestructuras del hospital, personal de otras UCIs, y arquitectos e ingenieros externos. También se ha contado con la perspectiva de médicos del hospital que han aportado su experiencia como pacientes de unidades de críticos. El trabajo en equipo alarga el proceso de diseño, pero es fundamental para conocer todos los aspectos de la unidad y conseguir un resultado que representa un punto de inflexión en el diseño de estos servicios hospitalarios.

Los ejes del proyecto se centran en el espacio vital del paciente, la seguridad y el confort, así como en el diseño de espacios de trabajo más ergonómicos que ayuden a la socialización. Además, el proyecto incorpora las últimas novedades tecnológicas y un avance en el diseño de un mobiliario prototipo que agrupa los elementos necesarios para optimizar el trabajo de los profesionales.

Como hemos dicho anteriormente, los pacientes en estos servicios requieren de largas estadías en el hospital que pueden suponer incluso meses de tratamiento. Para conseguir un confort espacial y ambiental, es necesario trabajar en múltiples dimensiones y aspectos ligados a la intimidad, la seguridad, la materialidad, el color, la luz natural y la luz artificial, las vistas al exterior, la acústica, el entretenimiento, y un largo etcétera. A continuación pormenorizamos las acciones de diseño realizadas en la unidad para conseguir espacios amables y abiertos, que consigan reducir la angustia y el estrés.

 

Cambio en la distribución clásica de la planta de una UCI y superficie de boxes

Las habitaciones se han desplazado hacia el final del pabellón donde se encuentran los mejores espacios disponibles, con áreas más anchas y más luz natural, espacios abiertos a la calle y ventanas más grandes. Se consigue, así, que 4 de las habitaciones tengan una superficie mucho mayor, que alcanza los 16 m2. Esta distribución consigue minimizar el tránsito de gente por el pasillo para conseguir un espacio más tranquilo, ya que los espacios médicos y de soporte se han situado en la entrada.

Se mantienen las habitaciones individuales, como condición fundamental para la seguridad del paciente en términos de control y propagación de infecciones, así como para tener privacidad e intimidad.

 

El box como espacio cotidiano

El principal problema que detectó el equipo de diseño, tras hablar con médicos del propio hospital que habían estado ingresados en unidades de cuidados intensivos, era la sensación de aislamiento que sufren las personas ingresadas en una UCI. Uno de los principales objetivos del proyecto ha sido romper esta dinámica histórica y conseguir que el paciente pueda “salir” del hospital, y el mundo “exterior” entre en el espacio sanitario. El hospital debe proporcionar herramientas para que el paciente pueda interactuar con el exterior, evitar su desorientación, mantenerse conectado con los medios de comunicación y evitar la sensación de soledad. Estar en el hospital no debe implicar estar aislado, por lo se han repensado los horarios de visitas de familiares y se ha instalado un iPad con un brazo en cada habitación que permite conectarse a internet, seguir la actualidad o ver la televisión.

También se ha reflexionado acerca de la luz natural y las visuales hacia el exterior desde la cama. La mayoría de las habitaciones tienen 2 ventanas, que además han incrementado su altura al ejecutar una solución constructiva concreta, por lo que la entrada de luz natural es mucho mayor que antes de la intervención. También se ha conseguido colocar la cama del paciente en posición paralela a la fachada, de manera que el paciente puede ver el exterior a través de las ventanas, y también el pasillo interior, mejorando su orientación.

En el interior de los boxes se crea un “área del paciente”, un espacio en una de las paredes con un panel magnético que permite colgar elementos personales o fotografías de familiares y amigos, ayudando al bienestar emocional del paciente.

 

Materialidad, formas y colores

Se han utilizado de materiales cálidos y blandos para crear una atmósfera agradable que arrope al paciente. Se ha trabajado con materiales poco frecuentes en ambientes hospitalarios, libres de tóxicos, inteligentes o que limpian el aire. Se han utilizado materiales naturales en vez de materiales transformados, materiales sin emisión de elementos volátiles y materiales fotocatalíticos.

Se han utilizado paneles con acabado de madera, elemento cálido y próximo al paciente, situados en áreas generales y en las partes de los cabeceros de las habitaciones, otros de color cálido y terroso, combinados con paneles de color blanco, y pavimentos continuos de caucho natural, que ayudan a minimizar los ruidos de impacto y de tráfico de personas y equipamientos, debido a su carácter blando.

Se han colocado fotografías con elementos naturales como límite del espacio del paciente. Éstas se colocan en puntos estratégicos para crear una atmósfera relajada. Se sitúan en paredes, pero también en los techos, para romper la secuencia del falso techo y aumentar la sensación de verticalidad. Por ejemplo, en la entrada de la unidad se ha instalado una fotografía cenital de un bosque, de manera que el paciente es bienvenido al espacio de curación con una imagen que lo traslada fuera del hospital. Otra imagen de un cielo azul se encuentra sobre el punto de trabajo del personal, dando una sensación de altura y libertad, de no estar en un espacio cerrado.

Los ambientes se han desarrollado con mobiliario y elementos que huyen de los ángulos rectos, que resultan más agresivos. Así es como creamos espacios que acogen a personas (pacientes, familiares, profesionales) con muebles de formas orgánicas.

 

Privacidad e intimidad del paciente y su familia

La hospitalización requiere privacidad e intimidad dentro de un ambiente confortable.

Por este motivo se han eliminado las paredes de vidrio entre habitaciones. Se considera que el paciente está suficientemente controlado electrónicamente desde el espacio de trabajo de enfermería, por lo que no es necesario tener un control visual directo desde otros puntos de la unidad. Esto ayuda a tener una habitación más íntima y cerrada, con una sola pared de vidrio, la de la entrada con la puerta corredera y una inserción de vidrio.

Además, evitamos el efecto pecera (sentirse continuamente observado desde el exterior), colocando algunas imágenes con vinilo en el cristal, ayudando a crear un ambiente privado y tranquilo, fuera de la visión de todos los que pasan por el pasillo. Esta imagen permite ver al paciente desde el exterior y, al mismo tiempo, que la luz natural pase al espacio del pasillo, siempre el más oscuro de la unidad. Las puertas correderas de vidrio están polarizadas, por lo que pueden opacarse en cualquier momento, tanto en casos de emergencia como en tratamientos que lo requieran, siempre bajo el control del personal médico.

Asimismo, existe la posibilidad de abrir la puerta corredera de entrada sólo 40 cm, para pasar elementos pequeños de afuera a adentro o revés. Este era un requisito del personal, que se dio cuenta de que la puerta no necesitaba abrir 150 o 160 cm cuando solo querían pasar un papel, una toalla u otro artículo pequeño, hecho que molestaba al paciente, alterando su privacidad.

 

Confort acústico

Hay muchos estudios que confirman el ruido excesivo en las unidades de cuidados intensivos. Se llevan a cabo varias acciones para eliminar el ruido y evitar la “fatiga de la alarma”. Se han eliminado todas las alarmas de sonido de los dispositivos de equipos médicos, que están conectados al espacio de trabajo de enfermería. Estas alarmas tienden a ser bastante estresantes para el usuario y sus familiares, así como para los pacientes que están a su lado y también pueden escucharlos. El control de los pacientes se realiza con un dispositivo desde el exterior de la habitación o desde el punto de enfermería, y sólo el control de la habitación (luz, clima, sonido…) permanece dentro. Cuando hay alguna alarma, se activa un sistema lumínico totalmente discreto y silencioso, que es advertido por el personal, sin ser percibido como alarmante por pacientes y familiares.

 

Iluminación artificial

La iluminación artificial de la unidad se basa en una iluminación general de led regulable, luz con el ciclo circadiano integrado dentro de las habitaciones, y spots de luz que enfatizan algunos puntos específicos, como por ejemplo las entradas de las habitaciones. La luz nocturna se ubica en la parte inferior de los muebles, dónde es necesaria para el profesional médico, y no molesta al paciente mientras duerme o descansa.

 

Módulo de las habitaciones

Se ha diseñado un módulo de mobiliario para cada habitación, con acceso desde el exterior y el interior de la habitación. En él se integra tecnología, lavado de manos, espacios para el almacenamiento de todos los elementos necesarios para el cuidado del paciente, instalación de diálisis y espacio de residuos. El hecho de tener todos estos elementos concentrados en un solo punto ayuda al profesional a optimizar su trabajo y a mantener el espacio del pasillo y de la habitación en orden.

Este mueble hace la función de efecto barrera: es fundamental que seamos conscientes que cualquier persona o elemento son vectores de riesgo y que las infecciones pueden llegar desde cualquier elemento externo. Se ha integrado un sistema Rfid (Radio Frequency System) que se utiliza para dar acceso a las habitaciones. Cualquier persona que quiera entrar en una habitación debe estar autorizada, y debe lavarse las manos previamente para desbloquear la apertura de las puertas.

El mueble incluye los espacios necesarios para poder disponer elementos como guantes, máscaras, geles y otros para evitar elementos superpuestos o desordenados en las paredes, tanto en el interior como en el exterior.

Todos los elementos de datos electrónicos, tecnológicos e informáticos están integrados en este elemento, por lo que el mueble pasa a ser el punto de información central de cada paciente y habitación, con la unidad de lavado de manos, las antenas Rfid, pantallas con información de pacientes y otros elementos.

Para la gestión de los residuos que se crean en el interior, éstos se tiran desde dentro, pero se retiran desde el exterior. A parte de minimizar las aperturas de las puertas y la entrada innecesaria de personal, también se minimiza la probabilidad de infecciones, y se mantiene la privacidad del paciente.

 

Integración de los últimos avances de tecnología

La Unidades de Cuidados Intensivos son la pieza tecnológica más compleja del hospital, más incluso que el Bloque Quirúrgico. En la unidad, se han integrado varios avances tecnológicos, como las antenas Rfid o el control avanzado del paciente, que aseguran una alta seguridad.  Cámaras y monitorización están instalados para cada paciente. Estos datos están centralizados en los monitores de control de enfermería, así como en la sala de trabajo del personal.

 

Espacio  de trabajo de enfermería

El punto de enfermería ya no es un mostrador con un panel alto similar a los mostradores de información, y se ha diseñado como un gran espacio de trabajo con áreas polivalentes, sin paredes intermedias, fomentando el trabajo en equipo, el movimiento profesional y la libertad de usar varios espacios al mismo tiempo. Hay una mesa alta para el trabajo de enfermería con 4 lados libres, por lo que no siempre están trabajando de espaldas al pasillo. Al mismo tiempo, puede haber una pequeña reunión con ordenadores portátiles o un punto de trabajo temporal. La otra mesa es el espacio de trabajo fijo de los médicos, ubicado en un lado. Todas las paredes del control se utilizan para poner los pixys, neveras, almacenamiento, espacio de enfermería, desechos, etcétera.

Trabajando todos estos aspectos relacionados con los espacios de los profesionales, hemos llegado a resultados que mejoran el espacio de trabajo, fomentando un ambiente excelente en la unidad, y así transmitirlo al paciente. Con espacios cómodos, se mejora la eficiencia y la calidad de la atención del personal.

La belleza y la armonía tienen un gran impacto psicológico y emocional en el estado de ánimo de los pacientes, y afectan directamente a su capacidad de recuperación, debido a la disminución del dolor, la ansiedad y el nivel de estrés. El diseño arquitectónico tiene un impacto en los pacientes a largo plazo donde el ambiente habitable llega a condicionar su estado de ánimo, bienestar y salud.

Más que nunca, en este proyecto hospitalario, belleza y funcionalidad van de la mano. El diseño de espacios amigables para pacientes vulnerables, sus familias, así como profesionales y personas que trabajan en la unidad, con turnos largos o un alto nivel de demanda y atención necesitan entornos acogedores, con elementos de conexión con la naturaleza, evitando la alteración de los ciclos de vigilia y sueño.

 

Galería de planos:

Galería de imágenes:

 

Fecha de finalización: Mayo 2018

Ubicación: Barcelona

Equipo de proyecto de arquitectura: Estudi PSP Arquitectura

Equipo de proyecto de ingeniería: Simbioe Facility Management

Constructor: Villa-Reyes

Instalador: Cobra Instalaciones y Servicios

Dirección de ejecución: TRAM J. Hierro Ass. S.L.P.

Cliente: Dirección de Infraestructuras del Hospital Clínic de Barcelona

Superficie: 650 m2

Camas: 14

 

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