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Fecha: 2018

Idioma: Castellano

Web: Ver aquí

Autores: Paula Aillón García

Procedencia: Polired UPM

 

RESUMEN

Según los datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) los costes asociados directa e indirectamente a las infecciones nosocomiales provocan anualmente, a nivel mundial, millonarias pérdidas económicas a los sistemas de salud, generando un problema no sólo económico, sino social y de salud pública [1].

Una de las soluciones mas eficaces consiste en emplear cobre porque la efectividad del cobre como material biocida es concluyente: elimina de forma eficaz hongos, virus y bacterias. Por el contrario, los distintos metales y aleaciones frecuentemente empleados en la arquitectura sanitaria, adolecen de esta propiedad, y en ellos no sólo viven todo tipo de gérmenes, sino que también se reproducen.

La biodicidad del cobre ha sido comprobada tanto en pruebas de laboratorio, como in situ. Desde el año 2008, el cobre (Cu) es la única superficie sólida de contacto registrada por la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE.UU) que elimina de manera continua las bacterias causantes de infecciones intrahospitalarias [2].

Estudiando cómo mejorar las condiciones higiénicas en arquitectura hospitalaria se observó que todas las propuestas encontradas en la bibliografía que se basaban en la biodicidad del cobre trataban la referida biodicidad como si fuera una propiedad de volumen: empleaban el cobre en forma maciza, con los costes que ello conlleva tanto de material como de obras, dado que supone acometer reformas de mayor o menor envergadura y desechar mobiliario. Surgieron entonces las siguientes cuestiones: ¿sería viable el uso de cobre laminar como revestimiento?; y ¿ sería relevante la reducción de la carga bacteriana del espacio donde se ubicara el revestimiento de cobre laminar?.

Para estudiarlo se propuso una investigación, siendo una parte de la misma el diseño de un proyecto experimental en la UCI del Hospital Universitario de Ceuta cuyo principal objetivo fue analizar si revistiendo con lámina de cobre elementos fabricados en otro material se obtenía, también, una reducción de la carga bacteriana en el local hospitalario objeto del estudio. Se hicieron mediciones de ATP con luminometría en tres salas de UCI: una de ellas intervenida con cobre laminar y sin paciente, y las otras dos sin cobre laminar, una de ellas sin paciente y la otra con paciente. Se observó que la biodicidad del cobre se manifiesta también de forma relevante cuando se utiliza como revestimiento en forma laminar: la reducción media de carga bacteriana alcanzó un 73,5%. Y que dicha propiedad se mantiene incluso cuando se emplean láminas de cobre de 50 micras de espesor.

Al ser efectiva la reducción bacteriana obtenida con el sistema propuesto podían extraerse otras conclusiones: no sólo permite ahorrar en material de cobre, si no que también se reducen los costes de obra de reforma para introducir cobre antibacteriano en aquellas aplicaciones que sea menester -por ejemplo interruptores, pulsadores, manillas o tiradores de puertas-, y se evitan los costes de inversión en nuevo equipamiento antibacteriano, ya que no se realizan cambios en el mobiliario ni se producen desechos de éste.

Por lo tanto, se ha abierto un camino para el empleo del cobre como revestimiento antibacteriano, que dota a los elementos intervenidos de su propiedad biocida incluso cuando se utiliza en forma de láminas de 50 micras, lo que redunda en una mayor protección de la salud del paciente al reducir la carga bacteriana del espacio hospitalario intervenido a un coste reducido. Y todo ello en un tiempo mínimo: dos visitas de poco mas de dos horas cada una y sin necesidad de cambios de mobiliario ni de obras.

Palabras clave: Cobre, superficie antibacteriana, infecciones intrahospitalarias, arquitectura sanitaria.

 

1. INTRODUCCIÓN

En la antigüedad la propiedad antibacteriana del cobre era conocida en varias culturas: se ha empleado para preservar agua, alimentos y para la manufactura de instrumental quirúrgico. Numerosas fuentes bibliográficas versan sobre este conocimiento empírico. También existe evidencia del uso del cobre para calmar malestares físicos y heridas producidas en batallas. Pero tras la revolución industrial dicha sabiduría popular cayó en el olvido, y, actualmente, la propiedad antibacteriana del cobre es desconocida por gran parte de la población.

El ámbito de la arquitectura y la construcción no es ajeno al olvido de la biodicidad del cobre, propiedad que cuando se adopta como criterio de diseño la protección de la salud de los pacientes se convierte en esencial. Por ello, a día de hoy no es considerado como un material de uso para superficies de contacto en ambiente hospitalario, y no se aprovecha su capacidad de reducción de carga bacteriana [3] en los espacios sanitarios, aunque sea ampliamente utilizado y reconocido por su elevada conductividad eléctrica u otras valiosas propiedades.

Cuando se compara el cobre con otros metales y aleaciones desde el criterio apuntado –la protección de la salud de los pacientes-, su propiedad antibacterial lo convierte en el material más idóneo para espacios clínicos, ya que elimina los gérmenes que se depositan sobre su superficie. El acero inoxidable, por ejemplo, permite que las bacterias que se depositan sobre su superficie se mantengan vivas en, incluso, que se reproduzcan sobre la misma [4].

A mayor abundamiento el cobre es el único material que mantiene dicha propiedad antibacteriana en ambientes de humedad y temperatura controlada. Su eficacia ha sido demostrada en ambientes de uso reales, como es el caso de espacios en la arquitectura sanitaria [5], siendo su efectividad desde el punto de vista de la biodicidad del 99,9% [6]. Su efecto antibacteriano es, además, duradero: su efectividad se mantiene en el tiempo, ya que su biodicidad no desaparece ni disminuye con el uso. Se ha postulado también que su contribución al mantenimiento de un entorno limpio, eliminando bacterias, podría reducir hasta en un 58% la tasa de contagio de enfermedades intrahospitalarias en una UCI [7].

Tras estudiar los ensayos y experimentos realizados en países como Chile, Reino Unido y EEUU, entre otros, se ha observado que en todos estos casos se ha empleado cobre macizo u otra aleación de cobre, también en formato macizo. Y se ha querido investigar el uso de cobre laminar como material de revestimiento en la arquitectura sanitaria y su contribución en la higienización de espacios hospitalarios.

 

2. PROYECTO EXPERIMENTAL

2.1. Estudios experimentales en Laboratorio

Se están realizando numerosos ensayos a pequeña escala de cobre laminar de un 99,9% de pureza y de aleaciones de cobre para analizar la efectividad de la propiedad antibacteriana del cobre y sus aleaciones como propiedad superficial así como su interrelación con otros materiales con luminómetro. En breve se iniciarán las medidas con microscopio electrónico.

 

2.2. Estudios experimentales en ambiente hospitalario

 

2.2.1. Proyecto experimental en la UCI del Hospital Universitario de Ceuta

Se ha realizado también un ensayo a escala real para comprobar la efectividad de los revestimientos de cobre laminar en un ambiente hospitalario: se proyectó la intervención de una UCI.

Con el objeto de tener una referencia, los objetos que se revistieron con cobre fueron los mismos que los que han sido sustituidos por piezas de cobre macizo en distintos estudios encontrados en la bibliografía. Pero, en el caso que nos ocupa, se emplearon láminas de cobre como material de superficie de contacto.

Las primeras ventajas del estudio experimental propuesto que se describe más abajo eran las siguientes: la intervención podía realizarse sin necesidad de hacer cambios en el mobiliario ni generar desechos de estos, prescindiendo de obras para la implementación; y su instalación podía abordarse en un tiempo limitado.

 

2.2.2. Otros estudios en ambiente hospitalario a escala real

Se está tratando de realizar nuevos ensayos a escala real en ambiente hospitalario. Por lo que si algún lector estuviera interesado en colaborar con la investigación que se está desarrollando se agradecerá que se ponga en contacto con la primera firmante de este artículo.

 

3. DISEÑO DEL EXPERIMENTO REALIZADO EN LA UCI DEL HOSPITAL UNIVERSITARIO DE CEUTA

El estudio experimental in situ propuesto se llevó a cabo en la UCI del Hospital Universitario de Ceuta [8] gestionado por Ingesa.

Se estudiaron tres (3) habitaciones UCI: dos (2) de ellas sin paciente y una (1) con paciente. Se intervino con cobre laminar una de las salas UCI que en aquél momento no alojaba ningún paciente.

El dispositivo experimental en la sala UCI sin paciente que se intervino consistió en la instalación de revestimientos de superficies de cobre antimicrobiano laminar de 50 micras. El procedimiento seguido fue el siguiente.

Se realizó un estudio previo de formas, materialidades y usos de los objetos susceptibles de intervención incluyendo un estudio fotográfico.

Posteriormente se definieron los objetos a intervenir. El criterio de selección fue, en parte, el ya referido: objetos que habitualmente son manipulados por personal médico que, a su vez, han sido elegidos en estudios clínicos previamente encontrados en la bibliografía.

Siguiendo este criterio los objetos intervenidos fueron los siguientes. 1.- El interruptor de la luz; 2.- El enchufe de la torre lateral; 3.- Las barandillas de la cama; 4.- Los tiradores del escritorio médico; 5.- Los tiradores de las cajoneras de los insumos; 6.- El tirador del cajón de la torre lateral; 7.- Las barras de la mesa del paciente; 8.- El pulsador del dispensador de la jabonera; y 9.- Los reposabrazos del sillón para las visitas.

Posteriormente se diseñaron los patrones de los revestimientos definidos. El tiempo de diseño y fabricación de las piezas de cobre para revestir los elementos seleccionados fue de dos (2) días.

Se hizo una visita más de dos (2) horas para comprobar formas y medidas de las láminas que revestirían los objetos referidos.

Una vez hechas las comprobaciones pertinentes se acometió la intervención y se revistieron las piezas elegidas. La aplicación del cobre laminar sobre las mismas se realizó en dos (2) horas y media. La figura 1 permite observar en la fotografía tomada el estado final, tras la intervención, de algunos de los objetos que se revistieron con cobre laminar.

 

Fig. 1: Sala UCI intervenida con material de cobre laminar

 

El mobiliario así revestido se mantuvo en la unidad UCI seleccionada durante cinco (5) semanas para la medición de la carga bacteriana por luminiscencia URL, al medir ATP (adenosin trifosfato).

Las tres salas UCI fueron sometidas durante el tiempo que duró el estudio a los mismos procedimientos habituales para la higienización del recinto: el protocolo estándar propio del hospital.

Se efectuaron medidas ATP por bioluminiscencia tanto en la sala UCI intervenida con cobre laminar como en las otras dos salas UCI que no modificaron su mobiliario durante todo el experimento.

En la sala UCI intervenida se tomaron medidas sobre los objetos modificados con cobre. En las otras dos salas UCI se repitió el mismo esquema de muestreo realizado en la sala UCI intervenida con cobre: se realizaron tomas de muestra para medición de ATP en las mismas superficies de los objetos en los que se realizó el muestreo en la sala intervenida.

 

Para leer los resultados del experimento realizado en el Hospital de Ceuta iniciar sesión o darse de alta en el portal

 

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