La estrategia de IA del SNS impulsa una adopción segura y ética para mejorar diagnósticos, eficiencia y sostenibilidad. Advierte riesgos de datos, ciberseguridad e interoperabilidad, exige gobernanza y capacitación, y subraya infraestructuras robustas para integrar la inteligencia artificial de forma responsable y centrada en pacientes y profesionales.