La calidad ambiental interior integra factores físicos, químicos, biológicos y arquitectónicos que influyen en la salud, el bienestar y la productividad. Esta guía elaborada por el Ministerio de Sanidad propone un enfoque integral para evaluar estos riesgos, mejorar la ventilación y el confort, y compatibilizar salud, sostenibilidad y eficiencia energética.