El nuevo Gregorio Marañón. La metamorfosis de un coloso
Este artículo se publicó en el Anuario 2025 de la Asociación Española de Ingeniería Hospitalaria por Luis González Sterling, Arquitecto en ARGOLA Arquitectos. Creemos que puede ser de interés para los lectores de Hospitecnia.
Se concibe como un hospital organizado en polos de actividad centrados en el paciente Un Hospital de alta resiliencia, flexible, funcional en constante transformación. La propuesta se basa en un proceso de sustitución de edificios con una afección mínima que garantiza el mantenimiento de la actividad asistencial del centro hospitalario.
Antecedentes
El Hospital Gregorio Marañón es uno de los cinco Hospitales más prestigiosos del ámbito nacional y de los primeros 20 del mundo, según todos los rankings de calidad. Sin embargo, la estructura física de los edificios no concuerda con esta calidad y supone una grave rémora para su desarrollo y su futuro.
Es un hospital con una larga historia que se remonta hasta 1585 cuando Felipe II traslada la capitalidad a Madrid. Ha pasado por múltiples estadios y denominaciones, pero siempre la función sanitaria de esta manzana predominaría hasta nuestros días.
El Hospital ocupa una manzana del Barrio de Retiro de Madrid de grandes dimensiones, equivalente a seis de las del entorno, que contiene 17 edificios, a los que hay que añadir el Materno Infantil construido en la parcela contigua y dos más; el Instituto Oftálmico y el de Rehabilitación en situaciones más distantes. Los edificios se construyen durante diferentes épocas, pero predominantemente durante la última mitad del siglo XX. El edificio principal, el IPMQ, se inauguró en 1964 y posteriormente se han edificado un gran número de edificios respondiendo a la organización en institutos del centro. Cada edificio responde a una tipología, morfología y estética distintas sin coherencia alguna.
Un plan ambicioso para un hospital moderno
El proceso de renovación comenzó en 2017 con dos proyectos clave: el nuevo Bloque Quirúrgico, diseñado por Argola Arquitectos, y el Hospital Oncológico de Terapias Avanzadas, a cargo de Aidhos. Ambos edificios ya están operativos y han servido como punta de lanza para la transformación integral que se avecina.

En diciembre de 2022, la Gerencia del Hospital saca un nuevo concurso para el servicio de redacción, de Plan Funcional, Plan Especial, anteproyecto de toda la actuación en la parcela, y Proyecto Básico y de Ejecución de la primera fase del proyecto.
La UTE formada por Argola Arquitectos y Typsa resulta adjudicataria. Tras un complejo procedimiento jurídico de desestimación del expediente y sucesivos recursos, el contrato se firma el 7 de febrero de 2024.
El análisis urbanístico y funcional ha sido exhaustivo. Se han estudiado:
- Las condiciones urbanísticas y de accesibilidad de la parcela.
- La situación arquitectónica de cada uno de los 17 edificios.
- Las relaciones funcionales entre unidades médicas y servicios generales.
- Las particularidades climáticas del entorno para optimizar la eficiencia energética.
De los edificios existentes, solo permanecerán los que aún garantizan un buen rendimiento estructural y funcional: el edificio Administrativo, el de Anatomía Patológica y la iglesia de San Vicente Ferrer, además de las recientes incorporaciones del nuevo Centro Quirúrgico y el Hospital Oncológico.
Las problemáticas
El conjunto presenta innumerables problemáticas funcionales y urbanísticas entre las que podemos destacar que la manzana no presenta ninguna permeabilidad interior ni conexiones entre edificios, de forma que para ir de un edificio a otro los pacientes necesitan salir a la calle y dar la vuelta a la manzana.
Interiormente se producen circulaciones de suministros, servicios, pacientes y personal con el problema que supone el tráfico rodado y peatonal conviviendo por áreas y viales estrechos y disfuncionales sin diferenciación alguna.

Los accesos desde las calles perimetrales provocan continuos atascos de tráfico, Los edificios presentan un grado de obsolescencia muy elevado y preocupante con informes reiterados de inestabilidad estructural e incumplimiento normativo.
La elaboración del Programa
Todo proceso de sustitución de un hospital parte de la premisa inicial de que es imprescindible mantener la actividad asistencial. Éste se elabora a partir de un estudio pormenorizado de las necesidades futuras del hospital y consecuentemente de un programa médico asistencial.
Este concurso se presentaba de una forma distinta y novedosa; planteaba la redacción del Programa médico-arquitectónico, el Anteproyecto global y el Plan Especial de Urbanismo dentro del mismo concurso del proyecto de la Fase 1, lo que suponía una colaboración desde el inicio de profesionales de otros ámbitos, consultores médicos y urbanistas, que aseguraran el resultado final.
Este procedimiento presenta algunas ventajas e inconvenientes.
Partamos de las ventajas: sin duda que, desde la colaboración entre consultores médicos, arquitectos e ingenieros se elabora un proyecto más acorde a las necesidades reales del hospital, que cumple expectativas, y que sobre todo asegura su viabilidad cumpliendo la principal premisa del mantenimiento de la actividad asistencial.
Así se ha realizado un procedimiento de participación muy intenso del Hospital con la implicación de todo el personal, mediante más de 200 reuniones en las que, bajo el liderazgo de la Dirección del Hospital y la activa colaboración de todo el equipo redactor, se ha llegado a conclusiones fundamentales que identifican necesidades con las posibilidades reales del desarrollo del proyecto, garantizando así el buen éxito del Proceso.
En paralelo se elabora un Plan Especial de urbanismo para que las capacidades urbanísticas del solar coincidan con las necesidades del Hospital. Se elabora después de la redacción y aprobación de un Anteproyecto que incluye todas las áreas necesarias a término del proceso, es decir, contempla el Estado Final previsto del hospital Gregorio Marañón.
Este desarrollo también presenta algún inconveniente; la dimensión de los edificios a diseñar durante el proceso y que llevará a la consecución final del nuevo hospital, se desconoce al inicio del mismo y con ello el coste del proyecto y la obra. Esto exigiría un pliego del concurso suficientemente abierto para poder contemplar estas premisas al final de cada fase del proyecto.
El Proceso de Sustitución de Edificios
La propuesta presentada por la UTE se basa en un Proceso de Sustitución de edificios que, con una afección mínima que garantiza el mantenimiento de la actividad asistencial del centro hospitalario, culminará en el Nuevo Hospital Gregorio Marañón en un plazo estimado de 8 años y mediante tres fases sucesivas de construcción. Esta premisa se considera esencial en la Renovación, Sustitución o Ampliación y Reforma de un Hospital en funcionamiento, y más aún en éste que representa una pieza fundamental en el sistema sanitario del país.

La propuesta, que se ordena mediante bandas paralelas a la calle Ibiza, concentra la edificación en altura, con un máximo de 12 plantas, en el área central de la manzana y se distancia de dicha calle mediante un retranqueo de 50 metros de zonas verdes que permite diferenciar y articular los accesos, creando una imagen nueva para el Hospital.
El tráfico rodado se restringe en el interior de la parcela mediante la creación de un muelle de carga subterráneo que, mediante galerías exclusivas y transporte robotizado, resuelve todo el acceso de mercancías y suministros, solventando así uno de los grandes problemas del Hospital.
Un Proceso bien estudiado debe partir de un Programa Medico, Funcional y un Plan de Espacios definido y acordado al menos con un horizonte de 20 años para que, sobre él y previo el análisis exhaustivo de los edificios existentes que contemple desde su capacidad y adecuación estructural hasta sus posibilidades de transformación, se pueda establecer las premisas del ejercicio.
En este caso ya existía este análisis y estaba decidido que únicamente se conservarían cinco de los dieciocho edificios existentes en la actualidad La iglesia Parroquial, el Nuevo Centro Quirúrgico y el Nuevo Edificio de Oncología y Terapias Avanzadas, recientemente construidos, además de los construidos con anterioridad a estos últimos, que son Anatomía Patológica y el de Administración que recientemente se ha reformado para alojar los Análisis Clínicos.
La oferta presentada incluía dos fases de construcción, con dos subfases cada una. Durante el desarrollo de todo el plan y el proyecto, que ha llevado en total un año, se decidió que sería preferible realizarlo en tres fases dado que permitía un inicio más rápido del proceso de construcción, introduciendo un nuevo factor al cronograma que es el tiempo de tramitación administrativa y de concurso de obra de cada expediente, lo que ha posibilitado que la construcción de esta fase se pueda iniciar ya en el año en curso, 2025. Cada una de estas fases conlleva el traslado y posterior derribo de los edificios que se vacían.
Existe una fase previa realizada por el Hospital este año 2025: el derribo del edificio de Almacenes y el del edificio de Sindicatos que se ha trasladado a unos módulos prefabricados detrás del parquin.
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