El mantenimiento como soporte esencial de la actividad sanitaria
Lejos de entenderse como una actividad técnica orientada únicamente a la reparación de averías, hoy en día el mantenimiento de las infraestructuras constituye un elemento esencial para el correcto funcionamiento de los centros de salud y para la garantía de una atención segura y continua. Especialmente en un entorno tan complejo y sensible como el sanitario, donde los edificios y las instalaciones soportan procesos críticos, una gestión adecuada del mantenimiento resulta fundamental para asegurar la calidad del servicio.
Debido a la necesidad de que las instalaciones sanitarias funcionen ininterrumpidamente, cualquier tipo de fallo puede afectar directamente a la actividad clínica, comprometer la seguridad de pacientes y profesionales o provocar interrupciones difíciles de asumir. Por este motivo, el mantenimiento debe dejar de concebirse como una actividad meramente reactiva y consolidarse como una función estratégica orientada a la prevención, la anticipación y el control.
En este sentido, desde ISS Iberia hemos impulsado el primer “Libro Blanco del Mantenimiento”, una publicación que ofrece un análisis del estado actual del mantenimiento, y subraya la necesidad de evolucionar hacia sistemas planificados, basados en el conocimiento de los activos y en la toma de decisiones fundamentada en datos.
Mediante la realización de revisiones periódicas, controles sistemáticos y una adecuada planificación de las intervenciones, es posible minimizar la aparición de fallos imprevistos y prolongar la vida útil de los equipos. Este enfoque preventivo contribuye a mejorar la seguridad y la calidad del entorno asistencial, además de permitir una gestión más eficiente de los recursos, evitando los costes elevados derivados de reparaciones urgentes o de paradas no programadas.
El correcto estado de las instalaciones influye directamente en aspectos como la calidad del aire interior, el control de infecciones, la seguridad eléctrica o la fiabilidad de los sistemas de emergencia. Una gestión deficiente del mantenimiento puede convertirse en una fuente de riesgos ocultos, mientras que una gestión estructurada y proactiva actúa como una barrera de protección adicional para pacientes y profesionales sanitarios.
Para seguir leyendo este artículo debe iniciar sesión o darse de alta en el portal.
Para poder escribir un comentario debe iniciar sesión o darse de alta en el portal.




