El cambio de modelo asistencial en el Plan Funcional del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Igualada

Eva Roense i Albert Vitaller, Vitaller Arqutiectura | OCTUBRE 2026
Arquitectura Diseño y Reflexión El cambio de modelo asistencial en el Plan Funcional del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Igualada

1. De la atención reactiva al modelo centrado en la persona

En el mundo de la arquitectura, los edificios hospitalarios se perciben a menudo como el resultado de un encadenamiento de decisiones entorno a las circulaciones, la optimización de las superficies y la implantación de sistemas de instalaciones de alta complejidad que tienen como objetivo asegurar unes condiciones óptimas de funcionalidad, gestión y acondicionamiento ambiental. Pero no podemos olvidar que el diseño de un espacio tiene la capacidad de cambiar el estado emocional de las personas que lo habitan y puede promover o desincentivar ciertas actividades, interacciones o movimientos, determinando, en gran medida, el éxito o fracaso del uso al que está destinado.

Es este marco el que explica el proyecto de reforma del Servicio de Urgencias del Hospital de Igualada, que no responde únicamente a un requerimiento de metros cuadrados o a una amplificación física de la infraestructura, sino que constituye, antes de todo, una reingeniería profunda del modelo de atención urgente en la comarca del Anoia.

Históricamente, los servicios de urgencias hospitalarios se han estructurado bajo un esquema centrado en la especialidad médica y en el flujo funcional del profesional. En este modelo tradicional, el espacio físico se dividía rígidamente por unidades departamentales o salas de exploración aisladas (Traumatología, Medicina Interna, Cirugía, Curas). Esta configuración obligaba al paciente (a menudo frágil, dolorido o en situación de alta vulnerabilidad emocional) a realizar un penoso recorrido de itinerarios deambulantes por el servicio: tenía que desplazarse secuencialmente desde el triaje a la sala de espera, de allí a la consulta de exploración, posteriormente en la sala de curas o de yesos, para posteriormente pasar a una sala común de tratamientos o de administración de medicación endovenosa, a la espera de analíticas o pruebas de imagen, para acabar reubicado en pasillos o boxes de tránsito antes de determinar su alta o su ingreso.

Este tránsito continuo, denominado por la literatura en gestión sanitaria como “el paciente nómada”, genera desorientación, pérdida de intimidad, riesgo de caídas, retrasos en tiempos de respuesta y una vivencia de despersonalización en la asistencia.

El proyecto de reforma del Área de Urgencias del Hospital Universitario de Igualada rompe radicalmente esta inercia al adoptar las directrices del Plan Nacional de Urgencias de Cataluña (PLANUC), y reformula la arquitectura de procesos en torno al concepto de "Atención Integral, Longitudinal y Humanizada".

El principio rector que guía la transformación física del Servicio de Urgencias proyectada por el equipo Vitaller - MAPAAC es el desplazamiento cero del paciente: no es el paciente quien debe buscar los recursos y las especialidades a lo largo de la infraestructura, sino que son los profesionales, la tecnología de diagnóstico y los soportes de tratamiento los que gravitan y se desplazan hacia el paciente dentro de un entorno unificado, amable y seguro.

 

2. Edificio original y estrategia de inserción arquitectónica: Sintaxi, tipología y valor arquitectónico

El Hospital de Igualada (2002-2006), obra del arquitecto Josep Emili Donato i Folch, constituye una pieza de referencia en la arquitectura dotacional catalana de principios del siglo XXI. El proyecto resuelve la compleja dualidad funcional propia de un equipamiento hospitalario (el programa ambulatorio de diagnóstico y tratamiento rápido frente a las unidades de hospitalización) mediante una clara estrategia volumétrica de basamento y superposición.

 

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Imagen general del Hospital de Igualada con los 3 módulos de Urgencias a la izquierda

 

Desde el punto de vista de la teoría proyectual, el edificio de Donato destaca por tres operaciones clave:

  • La composición por zócalo extensivo (PB+1): El hospital renuncia a la torre vertical concentrada para adoptar un modelo ortogonal y horizontal de unos 200×70 m. Esta decisión tipológica reduce el impacto visual en el entorno urbano, elimina barreras arquitectónicas y otorga una enorme flexibilidad interna frente a los cambios tecnológicos.
  • El sistema de patios y la quinta fachada: La malla modular se encuentra perforada de forma sistemática por una red de patios interiores que aseguran la iluminación y ventilación naturales en las galerías de circulación y espacios de trabajo. Además, el tratamiento del pavimento y la resolución de las líneas de la parcela convierten al plano horizontal en un elemento de articulación urbana de elevado valor.
  • Sinceridad material y textura: La utilización del ladrillo cerámico cara vista de Palau Alpicat en una gama de rojos y tonos sepias, combinado con las celosías y cubiertas curvas metálicas, confiere al edificio una presencia tectónica de alta durabilidad, bajo mantenimiento y una gran dignidad cívica.

 

3. El concepto asistencial de organización en clústers (Módulos asistenciales recursivos)

Para materializar este modelo sin perder eficiencia operativa, la propuesta de ampliación y reforma fragmenta el gran volumen del Servicio de Urgencias en Clústeres Asistenciales Polivalentes y Autónomos.

 

3.1. Anatomía Funcional de un Clúster

Un Clúster (o Módulo Funcional Asistencial) se define como una unidad micro-organizativa que funciona como un "mini-servicio de urgencias completo". Cada clúster está configurado físicamente para atender a un grupo delimitado de boxes polivalentes de exploración y observación (con capacidad para 6-8 camas) y cuenta con sus propios recursos asistenciales, logísticos y tecnológicos integrados en su perímetro inmediato:

  • Puesto de Control y Trabajo Matricial Unificado: Una estación de trabajo diáfana donde coinciden los médicos adjuntos de urgencias (MAU), los enfermeros/as (DUI), los auxiliares de enfermería (TCAI) y los residentes asignados a este grupo de pacientes. Se erradica el distanciamiento entre el área médica y la de enfermería, favoreciendo el trabajo en equipo, la discusión inmediata de casos clínicos y la toma de decisiones compartida.
  • Estaciones digitales de control de pacientes: Integración de pantallas dobles u orientables para revisar pruebas de imagen y analíticas de forma conjunta durante los traspasos de turno.
  • Estación de Dispensación Automatizada de Medicación (Pyxis): La medicación de uso frecuente, los sueros y los materiales de cuidados avanzados se ubican en la zona limpia interna del mismo clúster. El personal de enfermería no debe abandonar la unidad ni desplazarse al control central para preparar la farmacoterapia endovenosa o respiratoria.
  • Módulos de Apoyo y Residuos (Zona Sucia/Limpia): Cada clúster dispone de su propio circuito interno para la gestión de residuos y el material bruto, reduciendo los recorridos de los carros por los pasillos generales y eliminando el impacto visual u olfativo negativo sobre los enfermos.
  • Patios Interiores Ajardinados: Los pasillos de acceso a los boxes dentro del clúster discurren paralelos a patios ajardinados que filtran luz solar directa, proporcionando una referencia temporal (día/noche) fundamental para reducir la desorientación en personas mayores o pacientes críticos.

 

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Implantación del concepto asistencial de organización en clústeres en el nuevo Servicio de Urgencias del Hospital de Igualada

 

3.2. Asignación del Paciente y Circuito "In Situ"

Bajo esta dinámica, el circuito asistencial pasa a ser estrictamente estacionario para el usuario:

a. Admisión y triaje: El paciente es valorado en el triaje avanzado mediante la escala MAT y se determina su nivel de complejidad (Nivel I a V).

b. Asignación directa a clúster: En lugar de devolverlo a una sala de espera indefinida, el paciente con complejidad Nivel I, II o III es ingresado directamente en un Box Polivalente de un Clúster determinado (Clúster A, B o C).

c. Asistencia multidisciplinaria “in situ”: A partir de ese momento el paciente sigue todo el proceso asistencial en su mismo clúster y box:

1. Exploración y Diagnóstico: El equipo médico-enfermero del clúster acude al box.

2. Pruebas Diagnósticas: Se potencia el uso de equipos portátiles (ecografía Point-of-Care, analítica rápida POCT, electrocardiografía) que se realizan en la misma cama del box. Si requiere radiología convencional o TC, los celadores realizan el traslado directamente desde el clúster a través del pasillo técnico exclusivo sin pasar por salas de espera públicas.

3. Administración de Tratamientos: La medicación, nebulizaciones, fluidoterapia o cuidados se administran en el mismo box polivalente o en la sala de tratamiento por butacas propia de cada clúster, sin necesidad de mover al paciente de habitación.

4. Interconsultas: Si el paciente precisa valoración por especialidades troncales (Cirugía, Traumatología, Medicina Interna, Psiquiatría), es el médico especialista de guardia quien se desplaza al box asignado al clúster.

d. Resolución de la urgencia: El paciente es dado de alta directamente desde el box con su informe codificado o pasa a la Unidad de Corta Estancia / Planta de Hospitalización a través de los ascensores técnicos internos conectados al final del pasillo del clúster.

 

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Organización interna de los distintos clústers como Módulos Asistenciales Funcionales Autónomos

 

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