Residencia El Mirador de Gràcia: ingeniería para la primera residencia geriátrica Passivhaus de Catalunya
Ingeniería para la primera residencia geriátrica Passivhaus de Catalunya
En las laderas tranquilas del Parc de Collserola, con Barcelona extendiéndose a los pies como un mosaico de luz, se alza el Mirador de Gràcia. A simple vista, el edificio parece una residencia contemporánea más: volúmenes sobrios, terrazas ajardinadas, grandes superficies acristaladas orientadas hacia la ciudad. Pero su apariencia discreta esconde un hito técnico de primer orden: es la residencia para personas mayores más grande de España certificada Passivhaus y la primera de Catalunya en obtener este sello internacional de eficiencia energética.
En un contexto marcado por la urgencia climática, la creciente demanda eléctrica, el encarecimiento de la energía y la necesidad de reducir emisiones del sector de la edificación —responsable de casi el 40% del consumo energético global— el Mirador de Gràcia representa un cambio de paradigma. Los edificios residenciales sociosanitarios, por sus necesidades de confort térmico, ventilación 24/7 y control higiénico-sanitario, se encuentran entre los más intensivos en consumo energético. Lograr que uno de ellos funcione como un edificio de consumo ultrarreducido y sin combustibles fósiles no es un logro menor.
La Residencia Mirador de Gràcia no solo responde a una tendencia global hacia la descarbonización del parque inmobiliario. Demuestra que el bienestar de las personas mayores, la salud interior, la reducción de emisiones y la robustez técnica pueden convivir sin renuncias cuando la ingeniería, la arquitectura y la operación se conciben desde una visión integrada.
Este reportaje profundiza en el corazón técnico del edificio, ejecutado por el equipo de AGEFRED: los sistemas de climatización, ventilación, fontanería, electricidad, saneamiento y seguridad que permiten su funcionamiento. Un recorrido por las “entrañas” del Mirador de Gràcia que muestra cómo la tecnología puede sostener un modelo de residencia más sostenible, eficiente y humano.
Un edificio singular en un entorno privilegiado
Con más de 6.600 m² y capacidad para 143 residentes, el Mirador de Gràcia se ubica en una de las zonas más tranquilas y verdes del perímetro urbano de Barcelona. Situado justo en la transición entre la ciudad consolidada y la masa forestal de Collserola, el edificio domina un balcón natural hacia el mar, beneficiándose de luz abundante, brisa constante y un entorno libre de contaminación acústica.
El proyecto, promovido por FIATC Residencias y diseñado por el arquitecto Joaquim Rigau con consultoría energética de Praxis Resilient Buildings, parte de un reto complejo: cómo garantizar un confort térmico absoluto y una calidad del aire inmejorable en un centro geriátrico de gran tamaño, sin disparar la demanda energética. La respuesta pasa por una estrategia integral:
- Envolvente térmica muy eficiente.
- Equipos de climatización de alta eficiencia.
- Ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor.
- Sistemas totalmente eléctricos.
- Información en tiempo real y control digital.
- Hermeticidad al aire excepcional, condición indispensable para cumplir Passivhaus.
Más allá de la etiqueta, la certificación Passivhaus representa un punto de inflexión en un tipo de edificio habitualmente muy dependiente de combustibles fósiles y con consumos elevados. Significa que un centro sociosanitario puede ser cómodo, saludable, eficiente y climáticamente responsable al mismo tiempo.

Fontanería y ACS: aerotermia y salubridad sin penalización energética
La producción de agua caliente sanitaria (ACS) suele ser una de las partidas más críticas en residencias geriátricas, dado su uso intensivo y la necesidad de garantizar seguridad frente a patógenos como la legionela. En el Mirador de Gràcia, este apartado se ha resuelto de manera innovadora mediante distintos sistemas:
- Aerotermia para generación: Cinco unidades hidrobox de aerotermia de 16 kW funcionan como columna vertebral del sistema de ACS. Son equipos con un rendimiento elevado, totalmente eléctricos, compatibles con la filosofía 100% libre de combustibles fósiles del edificio.
- Sistema Tisun para ACS: En lugar de recurrir al tradicional (y energéticamente costoso) choque térmico contra legionela, el edificio se apoya en un sistema Tisun de estratificación y gestión inteligente de temperaturas. Con ello se garantiza la salubridad del agua sin recurrir a picos de producción que penalizarían la eficiencia global.
- Aislamiento reforzado para cumplir Passivhaus: Además del cumplimiento del RITE, la instalación recibe 10 mm adicionales de aislamiento térmico para reducir pérdidas en tuberías y acumuladores. Este refuerzo —poco habitual en proyectos estándar— responde a los requisitos de optimización energética propios del estándar Passivhaus.
Sistemas de climatización
La climatización es probablemente el subsistema más exigente de la residencia: temperaturas estables, cargas internas continuas, perfiles de uso intensivo y muy poca tolerancia al disconfort térmico. El Mirador de Gràcia resuelve esta necesidad con una infraestructura dimensionada para máxima eficiencia.
La producción de frío y calor se resuelve con dos bombas de calor y una enfriadora. Este sistema permite cubrir simultáneamente necesidades de calefacción y refrigeración de manera continua. Estos sistemas alimentan fancoils en las habitaciones y espacios comunes, lo que permite disponer de frío y calor simultáneos y sectorizar por plantas, alas, habitaciones o zonas comunes. En un centro donde conviven personas con diferentes niveles de sensibilidad térmica, este nivel de control es imprescindible.
Como en las instalaciones de ACS, el aislamiento especificado por RITE se amplía en 10 mm adicionales para minimizar pérdidas y garantizar que la energía se consume donde realmente es necesaria.

Esquema de principio. Producción de clima y ACS
Ventilación y calidad del aire
En el estándar Passivhaus, la ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor de alta eficiencia energética es uno de los pilares fundamentales. En una residencia geriátrica, aún más: la calidad del aire condiciona la salud, la capacidad de descanso y la reducción de contagios de infecciones respiratorias.
El Mirador de Gràcia incorpora tres unidades UTAs certificadas como Passive House Component por el Passive House Institute. En zonas comunes como comedores o salas de estar, la ventilación se regula automáticamente según los niveles de CO₂. Esto permite asegurar frescor y renovación de aire cuando hay ocupación elevada. Además, se logra reducir caudales cuando los espacios están vacíos y disminuir consumo energético sin comprometer la calidad del aire.
El edificio incorpora compuertas motorizadas comunicadas con el exterior y un trabajo exhaustivo de hermeticidad en pasos de instalaciones.
Estas medidas, de apariencia discreta, son decisivas para mantener la envolvente continua sin infiltraciones de aire no controladas.
Hermeticidad: una de las más altas del país
Para conseguir la certificación Passivhaus, el edificio debe superar la prueba Blower Door con un resultado máximo de n50 ≤ 0,6 renovaciones/hora. El Mirador de Gràcia logró n50 = 0,64 ren/h Este valor —el límite exacto permitido para Passivhaus Classic— convierte al Mirador de Gràcia en el edificio más grande de España en conseguir una hermeticidad tan alta.
Para comprender su magnitud, los técnicos expresan el total de infiltraciones equivalentes del edificio como una única abertura de 50 cm × 50 cm. Es decir, todo un edificio de más de 6.500 m² pierde aire como si tuviera solo una ventana de medio metro cuadrado mal cerrada.
Electricidad e iluminación
La Residencia El Mirador de Gràcia es un edificio 100% eléctrico. No dispone de gas ni combustibles fósiles. Por ello, la instalación eléctrica está diseñada para simplificar flujos y reducir pérdidas.
Las acometidas se concentran en cuadros de planta con un único tendido eléctrico, reduciendo cableado, pérdidas y complejidad.
Desde el propio cuadro se gestiona la conmutación entre líneas normales y preferentes, un elemento clave en un edificio asistencial, donde ciertos servicios no pueden interrumpirse.
Conviene mencionar la instalación fotovoltaica situada en cubierta, que cubre aproximadamente un 26% del consumo energético anual del edificio.
La iluminación ha sido diseñada no solo para cumplir normativa, sino para optimizar el confort visual de los residentes —muchos con sensibilidad visual reducida— y reducir el consumo. Cada espacio se ha estudiado en función de su uso, ajustando niveles lumínicos sin sobredimensionar. Además, la luz artificial se regula automáticamente según la luz natural exterior lo que permite minimizar el consumo en horas de mayor luminosidad, – mantener una iluminación estable para personas mayores, y reducir la carga térmica interior asociada a luminarias.
Ingeniería al servicio del bienestar y la sostenibilidad
El Mirador de Gràcia no es solo una residencia Passivhaus. Es un ejemplo de cómo la ingeniería, aplicada con rigor, puede transformar un edificio complejo en una infraestructura eficiente.
En un momento en que Europa exige la descarbonización acelerada del parque de edificios, y en el que la población mayor crece sosteniendo nuevas necesidades asistenciales, el Mirador de Gràcia muestra una vía posible: centros geriátricos que cuidan a las personas y al planeta al mismo tiempo.
Su logro más notable no es haber alcanzado una cifra récord de hermeticidad o haber optimizado cada sistema hasta el detalle. Su verdadero hito es demostrar que un edificio de alta complejidad técnica puede ser, a la vez, un hogar cálido, saludable y sostenible.
Agefred ha contribuido de forma destacada en la ejecución de las instalaciones de este edificio que marca el camino para el futuro de la arquitectura asistencial en España.
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