¿Cómo repensar un hospital urbano según los principios sostenibles de la economía circular?
El Hospital Joseph Bracops, parte de la red hospitalaria bruselense IRIS Sud, se sitúa en el corazón de Anderlecht, a pocos pasos del estadio de fútbol. El proyecto propone un plan maestro ambicioso y evolutivo, destinado a densificar el tejido urbano y a crear un jardín público accesible a los residentes. El conjunto del proyecto se ha concebido según los principios de la economía circular: materiales locales y duraderos, reversibilidad de los edificios, principios de “energía cero” y una prefabricación cuidadosamente estudiada. El desarrollo de espacios públicos en el exterior, pero también en el interior del hospital, garantiza su integración sostenible en el contexto urbano.
¿Qué desafíos afronta el hospital urbano del mañana?
Los hospitales figuran entre los empleadores más importantes en prácticamente todas las ciudades del mundo. Al mismo tiempo, la población urbana está en crecimiento continuo, concentrando la actividad humana en zonas cada vez más densas. Los hospitales son actores socioeconómicos de primer orden: garantizar la perennidad de las instituciones de salud en el corazón de las ciudades responde, por tanto, a una lógica económica y funcional evidente. Para lograrlo, la integración cualitativa de los hospitales en el tejido urbano constituye un reto fundamental.
Repensar el entorno hospitalario y crear espacios de permeabilidad
La evolución de la medicina y la digitalización de la sociedad tienen ambas un impacto profundo en el diseño de los espacios y en la organización funcional de los hospitales. Es una oportunidad única para repensar el marco hospitalario: miniaturizadas y confinadas a las zonas de tratamiento, las instalaciones se vuelven discretas y pueden dejar espacio a áreas de acogida amplias y acogedoras, integradas en el propio hospital. Suavizar la llegada al hospital y reforzar la integración social y societaria de la institución en la ciudad puede concretarse mediante la acogida de actividades culturales, educativas, recreativas o comerciales en la interfaz con el espacio público, más allá de los muros del hospital: este se “desacraliza” y se inscribe plenamente en su entorno urbano.
Inscribirse en la economía circular
Un hospital urbano también puede asumir ambiciones cívicas que van más allá del marco estrictamente hospitalario; el hospital actúa entonces como un “catalizador” para desarrollar o revitalizar un barrio. En este contexto, el plan maestro propuesto para el Hospital Joseph Bracops en Anderlecht se concibe como un motor de actividad a escala local, abriendo el hospital a la ciudad e incorporando el espacio público en el corazón del proyecto. Inscrito plenamente en una lógica de economía circular, el proyecto propone tres ejes principales de desarrollo para el hospital urbano del mañana: urbanístico (mediante la creación de jardines y espacios públicos), funcional (integración en el hospital de actividades compartidas con el barrio) y ecológico (autonomía energética, reutilización y reversibilidad).

Una arquitectura evolutiva y reversible
El objetivo del proyecto del hospital Joseph Bracops es el de diseñar un plan director para la rehabilitación integral del complejo hospitalario en varias fases, comenzando por la primera de ellas: la construcción de una nueva policlínica y de un bloque médico-técnico.
El Hospital Joseph Bracops disfruta de una situación única, arraigado en un paisaje urbano y, al mismo tiempo, bordeado por notables espacios verdes. Para preservar la calidad de este entorno, se opta por densificar y estructurar el tejido construido, en lugar de ocupar aún más el sitio con nuevas infraestructuras.
En esta misma línea, se integra en el proyecto la creación de un espacio público de acceso (parvis) y de un nuevo jardín compartido, con el fin de reforzar aún más la proximidad entre los habitantes y su hospital. Asimismo, el plan maestro del nuevo hospital retoma la reflexión urbanística que dio origen a las vecinas ciudades jardín: la estructura de los espacios verdes y de los edificios se concibe de manera simultánea e indisociable.
La calidad y la proximidad de estos espacios verdes reflejan el enfoque salutogénico del hospital urbano del mañana, que sitúa el bienestar de pacientes y personal en el centro del proyecto.

Una distribución estratégica orientada hacia el futuro
El principio de distribución del sitio, articulado íntegramente en torno al nivel público en la planta baja, deja el campo libre para futuros desarrollos. Los nuevos edificios hospitalarios se han concebido por polos, siguiendo un modelo tipo adoptado para la policlínica: el edificio reversible. Cada edificio dispondrá de un acceso individual desde el ágora pública, lo que permitirá añadir o suprimir polos del conjunto durante la reconstrucción por fases del recinto hospitalario. Será posible, por tanto, ampliar o reducir la infraestructura hospitalaria, pero también reasignar ciertas partes fuera del ámbito hospitalario, sin poner en peligro el principio de distribución estratégica definido para el hospital.

Arquitectura circular y performance-based design
Para que la nueva policlínica fuera evolutiva y reversible, se han estudiado cuidadosamente las características estructurales, técnicas y espaciales de los espacios modulables ante la eventualidad de una futura reasignación. También se adopta un enfoque de optimización de los flujos de materiales y de energía, siguiendo los principios fundamentales de la economía circular. Este enfoque se traduce, en particular, en la elección de materiales locales con baja huella ambiental, en el diseño de una envolvente prefabricada y en las soluciones técnicas que priorizan las energías gratuitas y renovables.
Los nuevos edificios, compactos, combinan optimizaciones funcionales (distancias reducidas) con una gran flexibilidad (plataformas/plantas modulares). Su diseño, planteado según un enfoque de performance-based design, permite poner de relieve, desde los primeros bocetos, ciertos factores esenciales como el aporte de luz natural, con el fin de ofrecer un entorno ideal tanto para los pacientes como para el personal.
Una institución pública de brazos abiertos
Las zonas verdes se deslizan bajo el edificio de la policlínica, creando un pasaje y un vínculo entre los espacios minerales (la explanada) y los espacios vegetales (el jardín), que confluyen allí donde se sitúa la nueva entrada principal del hospital. Un patio ofrece al espacio de acogida una gran cantidad de luz natural y prolonga el espacio verde en contacto con los interiores. El vestíbulo alberga una cafetería abierta al jardín, que encarna el vínculo social con el barrio que la institución desea situar en el centro de su enfoque.
La condición urbana del recinto hospitalario es aprovechada como una oportunidad única para acoger funciones y actividades sociales en el corazón mismo del hospital. Un planteamiento que permite presentar el hospital ya no como un lugar por el que los pacientes solo pasan o donde simplemente se alojan, sino como una nueva faceta de su barrio, plenamente integrada en su tejido urbano. Así, al “desacralizarse”, el acceso a la institución hospitalaria se vuelve más natural y la transición hacia los espacios médicos se suaviza, lo que contribuye a integrar más plenamente a las personas enfermas en la sociedad.
Datos del proyecto
Cronología: En progreso
Ubicación: Anderlecht, Bruselas.
Autor del proyecto: archipelago architects, NU architectuuratelier
Cliente: Hôpitaux Iris Sud (HIS)
Colaboradores: BUUR, Ellyps, MATRIciel, MC-carré, COSEP
Superficie: 14.900 m²
Imágenes: Drawfield
Galería de imágenes
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