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Fecha: 25/09/2017

Procedencia: El País

Web: ver aquí

Ubicación: Catalunya

 

  • Los centros de la institución llevan a cabo diversas acciones para mejorar el descanso de los pacientes. 
  • La OMS recomienda un máximo de 40 decibelios en las habitaciones de los enfermos, mientras que las alarmas de muchos equipamientos médicos llegan hasta los 80 decibelios.
  • Acciones sencillas como bajar el volumen de los dispositivos electrónicos, hablar en voz baja o cambiar los horarios de reposición de los almacenes, consiguen reducir considerablemente la intensidad acústica durante las noches.

 

Los hospitales del Instituto Catalán de la Salud (ICS) (Vall d’Hebron, Bellvitge, Germans Trias i Pujol, Arnau de Vilanova, Joan XXIII, Doctor Josep Trueta, Verge de la Cinta y Viladecans) llevan a cabo actuaciones para reducir la intensidad sonora durante las noches para facilitar el descanso de los pacientes. La puesta en marcha de campañas informativas dentro de los centros ha logrado disminuir de manera considerable el ruido en las plantas de hospitalización. Medidas tan sencillas como bajar el volumen de dispositivos electrónicos, hablar en voz baja o cambiar los horarios de reposición de material en los almacenes permiten mejorar el confort de los usuarios.

 

Problemas de salud

Varios estudios vinculan el ruido durante el descanso con la hipertensión y la enfermedad cardiovascular y coronaria, con problemas en la función inmunitaria y hormonal, con déficits de atención y de memoria, y con alteraciones del estado de ánimo. También se ha observado que la disminución de la intensidad sonora nocturna en los hospitales permite reducir la administración de sedantes a los pacientes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que en las habitaciones de los hospitales no se pase de los 30 o 40 decibelios, un nivel equivalente al de una sala de biblioteca o al de una conversación en voz baja. La realidad es que muy a menudo se superan estos niveles en los hospitales. De hecho, las alarmas de muchos equipamientos médicos pueden superar los 80 decibelios, que es el nivel de intensidad sonora de un tren en marcha.

 

Pocas reclamaciones

Aun así, el número de reclamaciones sobre ruido no llega al 0,2% del total de las quejas registradas en los hospitales del ICS. El año 2016, se recibieron catorce reclamaciones por problemas de ruido excesivo. Por otra parte, el último estudio PLAENSA de satisfacción sobre atención hospitalaria con internamiento, realizado en 2015 por el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut), recoge un índice de satisfacción del 84,5% respecto a la percepción de tranquilidad para descansar por la noche. Hay expertos que afirman que las interrupciones del sueño debido al ruido no implican una reducción de la satisfacción, porque los pacientes creen que son necesarias clínicamente.

 

Línea prioritaria

El Hospital Universitario Vall d’Hebron también se ha fijado como una línea prioritaria para este año la reducción de la intensidad acústica. El centro ha puesto en marcha una campaña entre los profesionales que trabajan en el turno de noche para que sean conscientes del impacto del ruido en el descanso y la recuperación de los pacientes. Así, se les recomienda utilizar un tono de voz suave y evitar hablar en los pasillos. También ha concentrado la mañana la actividad de reposición de material en los almacenes. En algunas unidades también están colocando señales que recuerdan la necesidad de preservar el descanso de los pacientes.

Además de las medidas para reducir el ruido, se llevan a cabo otras actuaciones que facilitan el descanso nocturno de las personas ingresadas, tales como disminuir la intensidad de la luz, reducir el tiempo de las siestas y realizar, siempre que sea posible, las movilizaciones de los pacientes durante la tarde y por la noche para evitar que los pacientes se duerman en estas horas.

Actualmente, el Hospital Vall d’Hebron está realizando un estudio sobre la calidad del sueño en la unidad de críticos del Área General.

 

Objetivar la cuestión

En este sentido, ante la percepción de que el ruido en el hospital es un problema que los pacientes viven en silencio, varios centros del ICS han querido objetivar esta cuestión a través de la celebración de reuniones con usuarios y profesionales, y la realización de medidas sonométricas.

En julio de 2016, a partir de la publicación en un diario comarcal de una carta de un usuario que se quejaba del ruido en el centro, la Unidad de Atención al Ciudadano del Hospital Universitario de Bellvitge organizó un grupo de discusión con pacientes y familiares que habían presentado una reclamación sobre este asunto para identificar oportunidades de mejora. Poco después, convocaron un encuentro con profesionales de diferentes categorías para abordar el tema. Las conclusiones de las dos sesiones fueron similares. Tanto los pacientes como los profesionales tenían la percepción de que el silencio es fundamental para mejorar el descanso y la recuperación de los pacientes, y que el hospital podía reducir la intensidad sonora en las áreas asistenciales cambiando rutinas y hábitos de los profesionales.

A continuación, realizaron dieciséis medidas de la intensidad sonora en espacios identificados por los mismos profesionales como ruidosos, en horarios diferentes, con una duración de quince minutos por cada evaluación. El valor mínimo fue de 58,6 decibelios (equivalente al sonido que provoca una aglomeración de gente) y el máximo, de 69 decibelios (el ruido que hace una aspiradora en marcha), cifras bastante superiores a las recomendaciones de la OMS.

A partir de las conclusiones de las reuniones, el Hospital de Bellvitge ha diseñado la campaña Hospital sin ruido, que se basa en el cambio de hábitos de los profesionales y en la colocación de carteles y otros elementos visuales que sirvan para reducir la intensidad acústica. Estas medidas se están implantando actualmente.

 

Referentes de ruido

Durante los últimos meses, en el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol también se han llevado a cabo reuniones con profesionales, que han analizado el asunto del ruido en las áreas de hospitalización y de críticos, y se ha pasado una encuesta a 120 pacientes ingresados. A partir de los encuentros y las encuestas, se han identificado cuatro fuentes de ruido: actividades de comunicación de los profesionales (conversaciones del personal o cambios de turno), dinámicas de trabajo, aspectos relacionados con infraestructuras y visitas a los pacientes ingresados. El hospital badalonés ha creado la figura del referente de ruido, un profesional que vela por el cumplimiento de las medidas para reducir la intensidad acústica en las áreas asistenciales del centro. Los profesionales que han participado en los grupos de discusión son considerados referentes de ruido.

El Germans Trias ha colocado en las unidades de hospitalización carteles que recomiendan, durante la noche, cerrar las puertas de las habitaciones, siempre que sea posible; bajar la voz durante los cambios de turno, en las salas de enfermería y los pasillos; reducir la intensidad de la luz; disminuir el timbre del teléfono; evitar el uso del intercomunicador para hablar con los pacientes ingresados, concentrar las diversas intervenciones de enfermería en una sola visita (toma de signos vitales, administración de medicación, realización de curas, etc.), y aproximarse al paciente para hablar con él.

En las unidades de críticos y en Urgencias se han colocado avisos que aconsejan cerrar las puertas de los boxes, disminuir el tono de voz y evitar las llamadas telefónicas innecesarias durante la noche, entre otros.

 

Unidad silenciosa

En la primavera de 2016, el Hospital de Viladecans inició el Proyecto unidad silenciosa, a raíz de la imposibilidad de poder efectuar estudios del sueño con garantías, debido al ruido que había en la unidad de hospitalización. En ese momento, se formó un grupo de trabajo formado por profesionales y se celebró un grupo de discusión con pacientes. Tanto los profesionales como los usuarios coincidían con el diagnóstico: la intensidad acústica era excesiva en las áreas asistenciales del centro –lo que se confirmó con medidas sonomètricas– y se podían aplicar medidas simples que permitieran reducirla.

El grupo de trabajo ha comenzado a implementar acciones para disminuir el ruido en las plantas de hospitalización, como la publicación de un decálogo dirigido a los profesionales y de una hoja informativa que se adjuntará a la nueva versión de la Guía del paciente. También se han llevado a cabo acciones relacionadas con la señalización y la revisión de los carros de la limpieza y de la comida.

 

Sueñon

El Instituto de Salud Carlos III coordina el proyecto Sueñon®, de alcance estatal, en el que colabora el centro de investigación vinculado al ICS Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida), que está orientado a fomentar entre los profesionales el descanso de los pacientes hospitalizados. Además de la regulación de la intensidad sonora, esta iniciativa contempla otras medidas para mejorar el confort de los enfermos. El proyecto tiene dos vertientes, uno de investigación y otro de sensibilización social y profesional. La campaña se presentó hace seis meses y, desde entonces, se han sumado más de mil profesionales de enfermería de todo el Estado.

En septiembre de 2016, el Hospital de Tortosa Verge de la Cinta anunció su compromiso con el proyecto, por lo que la mayoría de sus profesionales ya se han adherido. El centro tortosino ha puesto en marcha la campaña El silencio también es salud, que promueve la mejora del descanso de los pacientes a través de la reducción del ruido y la disminución de la intensidad de la luz en las áreas asistenciales durante las noches. También ha reorganizado los cuidados y otras intervenciones de enfermería para interrumpir lo menos posible el sueño de las personas ingresadas. Además, está llevando a cabo intervenciones adaptadas las características y los hábitos de cada paciente para favorecer su descanso. En algunos casos, se aplican técnicas de relajación para mejorar el descanso de los enfermos.

El Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida también es muy activo en la promoción del proyecto Sueñon® entre sus profesionales. De hecho, muchos de sus enfermeros colaboren directamente en la iniciativa, como investigadores del IRBLleida o miembros del Colegio de Enfermería de Lleida, que son instituciones que participan en la coordinación del proyecto. El centro leridano está trabajando en la elaboración de la nueva Guía de atención a la persona y familia, en la que las recomendaciones para reducir la intensidad acústica y, en general, preservar el descanso de los pacientes ocupa un lugar relevante.

 

Orejas gigantes

Además de recomendar a los profesionales del turno de noche reducir las fuentes de ruido en las áreas asistenciales, el Hospital Universitario de Girona Dr. Josep Trueta instalará en la nueva Unidad Neonatal, que se está arreglando, un detector de sonido con forma de orejas gigantes, que se encenderá cuando se sobrepase un determinado umbral.

 

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