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 Fecha de finalización: 2018
Ubicación: Barcelona, España
Arquitecto: Picharchitects/Pich-Aguilera y 2BMFG
Sitio Web: ver aquí
Superficie construida: 9.681 m²
Cliente: Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

INTRODUCCIÓN AL INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN DEL HOSPITAL DE LA SANTA CREU I SANT PAU
El Instituto de Investigación del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau  (IR Sant Pau) es una fundación privada de carácter científico que tiene como misión la mejora de la salud y la calidad de vida de las personas.
Las principales líneas de Investigación del Instituto son:

  • Dolencias cardiovasculares.
  • Dolencias genéticas.
  • Dolencias metabólicas e inflamatorias.
  • Dolencias hematológicas y oncológicas.
  • Dolencias neurológicas y mentales.
  • Uronefrología y Cirugía experimental.
  • Medicina molecular, genómica y celular.
  • Epidemiología y Salud Pública

El 17 de mayo de 2009, el Instituto de Investigación IR Sant Pau y otras entidades del entorno crearon el Instituto de Investigación Biomédica Sant Pau (IIB Sant Pau). El objetivo era reforzar la investigación colaborativa traslacional, que hace de puente entre la investigación básica y la práctica clínica, con la vocación en última instancia de mejorar la salud de los ciudadanos. Las instituciones que conformaron la IIB Sant Pau son: El IR Sant Pau, el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, la Fundación Privada del Hospital de la Santa Cruz y Sant Pau, la UAB, la Fundación Puigvert, el Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña, el Centro Cochrane Iberoamericano, el Centro de Atención Primaria Cerdeña, la Agencia de Salud Pública de Barcelona y el Instituto Català de Ciencias Cardiovasculares (ICCC) 
Con la ambición de continuar en la vanguardia de la investigación biomédica y con la ayuda de la Fundación Privada del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, del Ministerio de Sanidad y el Fondo FEDER gestionados por la Generalitat de Cataluña, el IR Santo Pau ha construido un nuevo edificio de investigación que permite albergar los grupos experimentales en un espacio de trabajo común adecuado a la hibridación de ideas que requiere el adelanto científico, así como dotar de nuevos espacios y laboratorios de investigación a nuevos grupos y modernizar la infraestructura de apoyo.
El nuevo edificio de investigación de Sant Pau agrupa en un único edificio de cinco plantas, con una superficie de 9.681 m² construidos y con fachada a la calle Santa Quinté, modernas dependencias dedicadas a las actividades experimentales que hasta ahora se encontraban dispersas por el recinto del Hospital.
La concentración de los investigadores en un mismo espacio ha de permitir la interrelación entre los diferentes grupos. El Instituto dota a los grupos de investigación de espacios definidos y concebidos para el estudio actual y futuro. La proximidad con el Hospital acerca la actividad de investigación a la actividad asistencial. Esta nueva infraestructura quiere potenciar la atracción e interrelación de grupos de investigación del mundo y permitir incrementar el valor añadido de los investigadores de Sant Pau.

BREVE INTRODUCCIÓN DEL NUEVO EDIFICIO
El nuevo Instituto de Investigación de Sant Pau es un edificio donde la investigación y la tecnología de la construcción se incorpora en todos los procesos de diseño arquitectónico y constructivo, para conseguir las máximas prestaciones posibles con el mínimo coste ambiental, material y económico.
El edificio es una infraestructura que garantiza la eficacia funcional, la máxima flexibilidad de los espacios, la reducción de consumos de energía con su arquitectura bioclimática y un mínimo impacto ambiental con criterios de economía circular.
El edificio tiene dos sótanos, una planta baja y 3 plantas piso. Se sitúa en la calle de San Quintí, entre la modernista Casa de la Convalescencia del recinto histórico y el nuevo hospital.
Un gran porche en planta baja lo convierte en un nuevo acceso al recinto de Sant Pau. Este porche está situado en el centro del edificio, alineado con la calle de la Torre Vélez y con el mismo pavimento de la acera de la calle para poner de relieve su carácter de acceso público y urbano.
Funcionalmente el Instituto consta de varios usos superpuestos: laboratorios, plataformas tecnológicas, el Centro de Investigación del Medicamento (CUMBRE) y el Banco de Sangre y Tejidos (BST). En el sótano se ubica la planta técnica de instalaciones y varias plataformas tecnológicas, de logística y espacios de reserva. Las plantas sobre rasantes están ocupadas por laboratorios. La espina central contiene la estructura, comunicaciones verticales, patios, instalaciones, núcleos de baños y ordena las circulaciones principales del edificio.
El proyecto estudió pormenorizadamente los flujos de relación entre usos, con el objetivo de acortar los recorridos más frecuentes, minimizar las conexiones entre pasillos, separar los recorridos incompatibles, aportar espacios de interelacion amplios, con luz natural y aportar espacios flexibles que puedan adaptarse a las necesidades presentes y futuras. Esta medida ha permitido optimizar la relación superficie útil y construída.
Se ha planteado la cubierta como espacio de recreo y convivencia, un umbráculo, conformado por la continuidad de las piezas cerámicas de fachada, permite humanizar y dar vida a este espacio.

UN EDIFICIO COMO UNA INFRAESTRUCTURA
El edificio ha sido concebido con los parámetros de eficacia de una infraestructura, que posteriormente es  equipada para responder las necesidades concretas de su momento.
Así pues, la estructura portante se concreta en dos únicos pórticos metálicos situados entre el perímetro, que junto a un anillo medular central permite apoyar unos forjados pretensados de placa alveolar de gran luz, creando así dos amplísimos vanos continuos sin ninguna interrupción. En el anillo medular central se disponen todos los flujos verticales que nutren la actividad potencial del edificio; ascensores y escaleras, instalaciones, flujos de aire y luz natural.

Sobre el perímetro exterior del edificio se disponen capas complementarías que conforman lo que podríamos definir como una “fachada densa”. De este modo, sobre el pórtico metálico se encajan los módulos de la carpintería metálica, vidriados y opacos según el caso, que aportan estanqueidad y aislamiento térmico y acústico al sistema; finalmente se dispone una envolvente de tejido cerámico como protección solar, que da la apariencia final del cuerpo edificado.
Por otro lado, el  equipamiento interior es coherente con la infraestructura de apoyo, dado que procura añadir prestaciones a pesar de dejar visto los elementos preexistentes. Todas las cubiertas del edificio se utilizan, tanto como espacio de instalaciones como para el uso de las personas. En cualquier caso, han sido consideradas como parte de la envolvente, visible dentro en el contexto urbano.

LA ENVOLVENTE COMO ELEMENTO BIOCLIMÁTICO, DE INTEGRACIÓN CON EL RECINTO HISTÓRICO

El filtro exterior del edificio es una gran “sábana cerámica tejida”, colgada y sujetada de la estructura perimetral del edificio. El proyecto de este filtro parte de un sistema existente en el mercado y estira sus prestaciones dentro de las capacidades y posibilidades del fabricante industrial; de este modo la malla metálica base incorpora piezas cerámicas en tres dimensiones y permite ampliar al máximo los espacios libres, interceptando el rayo solar directo en todas sus orientaciones. Tres únicos formatos de pieza se disponen según las diferentes orientaciones del edificio y permiten reaccionar a la radiación directa del sol en cada caso. Una intensa interacción entre el proyecto y la capacidad industrial ha sido necesaria para conseguir un resultado final satisfactorio, en este proceso de innovación compartida.
Esta celosía traslúcida cambia de apariencia a lo largo del día, según la radiación y la luz interpela al peatón en su recorrido urbano.
Por la cara exterior, las piezas cerámicas tienen los mismos tonos de arcilla de las fachadas del recinto histórico. En el interior se ha utilizado un acabado vitrificado con los colores de las piezas originales de las cúpulas modernistas, a modo de mosaico que rodea todo el nuevo edificio y que quiere reactivar la memoria de la ciudad.
La presencia de los edificios modernistas del recinto de Sant Pau ha sido el referente del nuevo proyecto. En este sentido, la innovación interactiva con la industria, para crear nuevos sistemas contemporáneos de construir la arquitectura, forma parte de este referente puesto al día. Hoy ya no disponemos de los artesanos modernistas, pero sí de un rico tejido industrial y de una tecnología constructiva abierta a la interacción compartida con la arquitectura. 

ECONOMÍA CIRCULAR, COMO RESPUESTA A LA SOSTENIBILIDAD EN LA EDIFICACIÓN
El edificio incorpora los parámetros contemporáneos más exigentes en términos de sostenibilidad y economía circular.
Este compromiso con la sostenibilidad, valorada ya en fase de concurso de proyectos, integra todas las decisiones de proyecto y la elección de cada uno de los sistemas constructivos que componen el edificio:

  • Es un edificio desmontable. Integrado por componentes fabricados en taller y montados en obra, en lugar del sistema tradicional de construcción de los elementos a obra. Esto permite controlar las cualidades, minimizar residuos y energías, aumentar la seguridad de la construcción y posibilita el desmontaje de los componentes cuando sea necesario en lugar del derribo, con un reciclaje que puede volver a dar valor a los materiales siguiendo la dinámica de la economía circular. Podríamos detallar una a una las piezas fabricadas industrialmente que conforman el ensamblaje del edificio; Pórticos metálicos estructurales de acero, placas alveolares pretesadas, módulos de carpintería con  paneles integrales de aislamiento, tejido cerámico suspendido, cubiertas horizontales aljibe y muchos materiales del interior que hacen posible ser reubicados o bien utilizados para otros usos. Todas las instalaciones son vistas, accesibles y controlables en todo momento.
  • Es un edificio convertible. La flexibilidad en la adaptación de futuras modificaciones de uso es total. Cada nivel del edificio está formado por espacios de 80x11m sin pilares ni bajantes de instalaciones, de manera que se puede adaptar a cualquier cambio de uso sólo cambiando la distribución de tabiques y mamparas. El hecho de garantizar que se pueda reformar íntegramente en el futuro amplía sustancialmente la vida útil del edificio. Todas las instalaciones de los locales pasan por el propio ámbito del local. Esto aporta una facilidad de reforma extraordinaria, alarga la vida útil y permite espacios singulares, como los laboratorios. En fachada, se puede subdividir el espacio cada 1,25m de su perímetro.
  •  Reduce el impacto de materiales. Se ha eliminado todos los elementos que no han acreditado un valor añadido claro. Falsos techos, pasamanos, recubrimientos y acabados en general se han minimizado a lo estrictamente imprescindible, garantizando e incluso aumentando el confort y el buen mantenimiento. También se han priorizado los materiales con un bajo impacto ambiental, económico y de mantenimiento, frente a materiales como el acero inoxidable o la piedra natural. También se han priorizado los elementos constructivos ligeros frente los pesados (pilares, fachadas, tabiques …).

LOS RECURSOS Y USO DEL EDIFICIO
Más allá de los aspectos a destacar, de la envolvente y los sistemas constructivos, ambos de ellos ligados al modelo de economía circular, el edificio se proyecta desde la conciencia medioambiental, tanto en los aspectos ligados a la salud de sus interiores y exteriores, como en los parámetros de reducción de la demanda energética, a partir de la relación del edificio y su entorno y en la selección de la maquinaría más eficiente. 
El edificio ha obtenido el máximo ahorro energético, con una certificación energética A, y el mínimo impacto ambiental, con la tramitación de la certificación ambiental Leed Platinum.

  • Es un edificio saludable, con materiales con un mínimo contenido en compuestos orgánicos volátiles (VOC) que reducen los contaminantes del aire interior. El edificio regenera el aire de la ciudad, gracias a que el zócalo que la rodea, que tiene un acabado con partículas fotocatalíticas. Este sistema descompone las partículas de contaminación emitidas por el tránsito rodado. Por otra parte, la cubierta vegetal aljibe y la cerámica en cubierta reduce el efecto isla de calor, disminuyendo la temperatura del entorno del edificio.  El edificio en su conjunto emite 29 Kg CO²/m²/any.
  • Reduce los consumos de energía a través de su arquitectura bioclimática. Combina una buena protección a la radiación solar, un buen aislamiento, las fuertes cargas térmicas interiores y la inercia térmica de sus materiales. Esto hace que haya poca energía para obtener el confort. Cuenta con un sistema de instalaciones eficientes, y un campo de producción de energía solar fotovoltaica en cubierta que también minimiza la dependencia energética, obteniendo una certificación energética A, con una reducción de los consumos del 35% con respecto a un edificio de referencia, con 173 kWh/m2año
  • Reduce los consumos de agua. Se ha instalado un sistema de cubierta aljibe, que alimentará jardines en cubierta con el agua de lluvia almacenada justo bajo la vegetación. El depósito ocupa toda la cubierta, y tiene una profundidad de 40cm, suficiente para aprovechar toda la lluvia que caiga sobre el edificio a lo largo del año. El agua también se utiliza para las descargas de los inodoros. La cubierta vegetal aljibe también protege térmicamente y acústicamente el edificio.
  • Es un edificio asequible. El coste del edificio ha sido de 1.300€/m2, claramente en la franja baja en un edificio de este tipo. Esto ha sido posible gracias al concepto de sostenibilidad en la concepción del conjunto.

Galería de imágenes:

Para poder ver los planos del proyecto debe iniciar sesión o darse de alta en el portal.



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