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Fecha: 2018

Idioma: Castellano

Web: ver aquí

Arquitecto: Cordón & Liñán Arquitectos

Equipo: Antonio González Cordón, Antonio G. Liñán

Colaboradores: Esteban Valencia, Victoria Dragoni

Ubicación: Mahón, Menorca, Islas Baleares

 

Jóvenes y mayores tienen una cosa en común, se definen por su relación con el tiempo. La relación de las personas con el tiempo es efímera y pasajera. La arquitectura que proponemos trata de mejorar las condiciones para que todos los habitantes, con diferente grado de dependencia de otras personas y de un entorno cómodo y agradable, se encuentren en las mejores condiciones posibles para que el tiempo y el espacio se fundan en un punto, un Aleph donde el mundo funciona mejor. Asimismo esta arquitectura pretende ser atemporal y, más allá de la relación con el tiempo presente (tendencias o modas), pretende evocar el concepto de permanencia para aparecer como una arquitectura serena, contenida y sin edad.

Partiendo de un modelo urbano ya establecido, proponemos un Proyecto racional, flexible y adaptable a las condiciones sociales y urbanísticas exigidas. El conjunto se adapta a la volumetría propuesta por el planeamiento, generando dos objetos maclados y tallados que liberan espacio en su interior mediante patios y terrazas, y que se adaptan a las diferentes alturas regulatorias. Asimismo el conjunto se apropia de un trozo de paisaje generando espacios verdes interiores y relacionando los edificios y sus circulaciones con dichas áreas para dotar a los habitantes de un espacio-jardín propio. 

El edificio se adapta al paso de la traza del camí d’en Guixò, permitiendo su paso liberando la planta baja y generando un espacio ajardinado que recupera la esencia del camino original.

Debido al carácter heterogéneo de la zona se intenta establecer una relación con el entorno urbano mediante la memoria cultural, social y material de la zona, recuperando espacios para las personas y materiales tradicionales adaptados a una mirada contemporánea. La geometría racional y serena de las fachadas, unida a la seriación y composición de los huecos busca relacionarse con el edificio del Cuartel de Santiago, dentro de un entorno heterogéneo, como un elemento formalmente atemporal y volumétricamente racional.

Se ha tratado de optimizar el posicionamiento de las habitaciones para que la mayoría disfrute de orientaciones agradables en las distintas épocas del año. De esta manera la orientación predominante de las habitaciones es Este – Oeste, integradas en los módulos de 20 plazas que se conectan a una pastilla central de zonas comunes.

La configuración del edificio permite generar dos grandes patios relacionados con los usos comunes de planta baja. El Patio Norte, cercano a la entrada y el Patio Sur, relacionado con las salas comunes. Asimismo se disponen dos jardines en planta baja, el jardín Este, abierto al exterior y por donde se accede al edificio, y el jardín Oeste, donde se dispone un área de juego de niños. También se aprovecha la volumetría del edificio para disponer de un jardín en la cubierta del edificio Norte, generando una zona de estancia y paseo exterior pero aislada y vigilada. Los patios y jardines funcionan como zonas de paseo y estancia al aire libre (con zonas de circulación cubiertas), y disponen de arbolado y vegetación autóctona para generar espacios verdes sombreados y agradables.

El conjunto se organiza con circulaciones claras y racionales con una zona central que aglutina circulaciones y espacios comunes. Desde el acceso central principal se distribuye a dos núcleos verticales que proporcionan acceso a los dos edificios donde se sitúan las viviendas. En cada planta se dispone de un pasillo central distribuidor que va variando su anchura para mejorar la circulación y que está iluminado a través de los patios interiores. En los módulos de habitaciones las circulaciones se han minimizado y optimizado para priorizar los espacios comunes y acortar recorridos. Se disponen siempre recorridos alternativos de evacuación, con zonas de espera y escaleras al exterior.

Se ha utilizado un sistema modular que permite disponer un sistema estructural racional y económicamente viable. Los módulos de habitaciones se organizan alrededor de los patios como unidades autónomas que pueden conectarse mediante los pasillos y las zonas comunes. Cada módulo dispone de acceso propio y zonas de espera.

Desde las primeras fases del Proyecto, se ha tratado de mantener el control presupuestario que haga viable el desarrollo del edificio en su contexto económico y social. Para ello se ha optado por soluciones constructivas de bajo coste y altamente contrastadas para evitar sobresaltos durante la obra. Se propone un sistema constructivo racional y optimizado para disminuir el mantenimiento futuro. Las fachadas se construyen mediante un sistema multicapa de altas prestaciones térmicas de manera que los aislamientos siempre se sitúan por delante de la estructura, evitando cualquier posibilidad de puente térmico. El acabado exterior en tonos blancos y en madera se plantea mediante una fachada multicapa con acabado exterior mediante lamas y paneles de madera. Las instalaciones del edificio, serán fácilmente registrables en cada planta desde las zonas comunitarias. Se han previsto armarios en el pasillo central de cada bloque asegurando un fácil mantenimiento.

Construimos los edificios basándonos en un módulo base que se adapta al tamaño de las unidades habitacionales. Los edificios incluyen 120 plazas repartidas en seis módulos independientes que parten del mismo modelo. Dicha tipología se basa en un modelo racional generado por módulos de 3.30m. Además se propone una fachada profunda y ocupable cuya función es permitir la disposición de armarios, mesas, etc, a la vez que controlar la incidencia solar en el interior de las habitaciones. Los patios pretenden dotar a las estancias de una cualidad espacial que además proporciona una mejor gestión y aprovechamiento de las condiciones climáticas características de la zona. Asimismo las terrazas se configuran como una extensión de los espacios interiores del edificio generando un galería climática que puede adaptarse a las diferentes climatologías anuales.

La planta baja se dispone a modo de zócalo que organiza los espacios comunitarios alrededor de los patios y jardines exteriores. Se diferencian cuatro zonas que, aunque están comunicadas entre sí, pueden funcionar de manera independiente: Área de dirección, administración y de personal, área de servicios específicos, área de servicios generales y comedor, y salas de descanso y estar.

Se dispone una planta sótano con 150 plazas de aparcamiento, de las que se reservan 28 plazas para la Residencia.

Se plantea un modelo edificatorio que pretende mejorar las cualidades de calidad de vida mediante sistemas que optimizan las condiciones de uso y ahorro de energía, potenciando en lo posible el uso de recursos naturales propios del lugar. El edificio se proyecta como un edificio de mínimo consumo energético y mantenimiento, así como de emisiones de CO2 casi nulas. Se propone que el conjunto tenga una calificación energética A. Asimismo se han optimizado todos los sistemas en cuanto a arquitectura e instalaciones para que el edificio se pueda ser certificado mediante LEED o BREEAM optando a la máxima certificación posible, a falta de confirmar los parámetros urbanos externos que pueden influir en dicha certificación.

Se propone reducir drásticamente la demanda de calefacción y refrigeración mediante estrategias bioclimáticas pasivas en relación a las distintas estaciones del año y mediante el uso de una envolvente térmica de altas prestaciones que mejore de forma óptima la gestión de pérdidas y ganancias. 

En primer lugar, el factor de forma unido a la compacidad resulta clave en el ahorro energético. La volumetría del proyecto trata de reducir al máximo la superficie de contacto con el exterior, de este modo se reduce las necesidades de climatización.   

En cuanto a las orientaciones, cada fachada tiene un tratamiento singular según su orientación. Se apuesta por unas protecciones externas a modo de persianas retráctiles que evitan la acción directa del sol en los vidrios. La disposición de estas protecciones solares a Sur se optimizan para la protección de los rayos del sol en verano. Sin embargo, permiten la radiación directa en invierno debido al ángulo menor de incidencia.

 

Principios Passivhaus incorporados al Proyecto:

  • Envolvente aislante de altas prestaciones y sin puentes térmicos.
  • Ventilación mecánica con recuperadores de calor.
  • Carpinterías de altas prestaciones térmicas.
  • Modelización energética de ganancias y pérdidas.

 

Sistema de ahorro y uso eficiente del agua.

Reducción del consumo de griferías e inodoros mediante aparatos de alta eficiencia y griferías de flujo bajo. Recolección de aguas pluviales. Reutilización de aguas grises. Evitar pérdidas de agua en la conducción con limitadores de presión y registros accesibles.

 

Ahorro energético en la iluminación.

Optimización de la iluminación natural. Luminarias con tecnología LED de alta eficiencia y sectorizadas por áreas específicas. Tanto en la construcción como en la vida del edificio se optimizará el tratamiento y reciclaje de residuos.

 

Galería de planos:

Galería de imágenes:

 

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