En 1978 abrió sus puertas en la parroquia de Latores, a tan sólo dos kilómetros de Oviedo. El centro sanitario nació gracias a la iniciativa privada. Un importante colectivo de médicos y empresarios asturianos (entre ellos, Pedro Quirós, Enrique Brañez o José María Richard) coincidieron en 1973 en que la demanda sanitaria superaba los medios reales habidos entonces, por lo que un año más tarde se constituyó la sociedad Medicina Asturiana S. A, propietaria del Centro Médico.

En 2008 echó a andar el IMOMA, Instituto de Medicina Oncológica y Molecular de Asturias, cuya misión es «proporcionar una asistencia oncológica integral en el contexto del Centro Médico», avanza Rubén Cabanillas, director de la Unidad de Oncológica Clínica y Traslacional, una las principales áreas del IMOMA.El instituto terminará de crecer este año con la construcción de un edificio en el que estará el servicio de radioterapia.
Para prevenir, diagnosticar y tratar el cáncer con el mayor grado de éxito posible, lo importante es trabajar «coordinados». Por ello, la citada Unidad de Oncología Clínica trabaja codo con codo con el Laboratorio de Medicina Molecular, la Unidad de Radioterapia, y numerosos especialistas vinculados, como patólogos, cirujanos, radiólogos o psicólogos.

Cabanillas detalla que, para fomentar la coordinación, hay una serie de «comités multidisciplinares» especializados en cada tumor. «Por ejemplo, en el de patología mamaria se presentan los casos vistos en cirugía, se discuten y se analiza cuál es la mejor estrategia para tratar a la paciente, se intenta agilizar todo y en ocasiones integrar estudios moleculares».
Mientras que el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) espera comenzar una nueva nueva etapa en los terrenos de La Cadellada y la Clínica Asturias confía en tener pronto la licencia municipal para abrir sus nuevas y más amplias instalaciones en La Florida, el Centro Médico de Asturias no se queda atrás
Estos últimos son muy importantes. «Permiten predecir la respuesta a determinados fármacos, establecer el pronóstico, conocer la probabilidad de que el cáncer o el tumor se haya desarrollado en un determinado contexto familiar». En este punto, entraría en acción el consejo genético del IMOMA. No hay que olvidar que «un porcentaje de los tumores surgen como consecuencia de tener una predisposición genética heredable». Porque no todo depende ni del ambiente ni del azar.

La última fase
Este proyecto ya está en funcionamiento en el Centro Médico, pero aún falta una parte importante para que el IMOMA esté a pleno rendimiento. El servicio de Radioterapia estará listo «antes de que acabe el año», confirmó Eduardo Carbajo, gerente de Medicina Asturiana, en el que se han invertido más de 8 millones de euros. Cinco para la adquisición de una máquina prácticamente revolucionaria y el resto para la construcción de un edificio anexo en el que estará instalada, cuyas obras comenzarán pronto. «Lo más sobresaliente es la radioterapia, es muy puntera, y es importante en el conjunto del IMOMA», subrayó el gerente.

Es el primer equipo de estas características que se adquiere en España. «Funcionando en Europa hay ahora mismo uno en Suiza, en Berna», matizó.¿Y por qué es tan eficiente? El doctor no duda la respuesta: «Permite administrar radioterapia con más rapidez, más precisión y menos efectos secundarios». Además, «permite tratamientos de tumores muy pequeños sólo con radioterapia evitando la cirugía». Otra de las ventajas es que cuando un paciente tiene enfermedad metastática, en un grado bajo, se puede tratar con esta potente máquina.

El IMOMA ya ha adquirido el aparato, y desde el pasado mes de febrero el radioterapéuta Santiago Vilar ya está trabajando en la planificación del servicio. ¿Qué es lo que queda? La licencia municipal, los permisos de obra para comenzar el edificio que estará situado en uno de los laterales, junto al parking, en el Centro Médico.

Abierto a convenios

Cabanillas afirmó: «Estamos abiertos a cualquier tipo de convenio y colaboración», y de hecho ya trabajan para centros públicos. «Gran parte de los estudios moleculares que hacemos son el colaboración con los centros públicos de fuera de Asturias», centros que no tienen los recursos requeridos y mandan sus muestras para que el laboratorio del IMOMA las analice. El hospital Vall d`Hebron es uno de los que han solicitado los servicios del IMOMA.
El doctor Juan Cadiñanos dirige el laboratorio, que comenzó a andar en enero de 2009 en una de las plantas altas del Centro Médico. «Hay más de 70 determinaciones individuales (pruebas moleculares) disponibles», explicó en referencia al número de estudios moleculares que se realizan en las nuevas instalaciones.
El gerente no pudo concretar la fecha de inicio de las obras del nuevo edificio

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