El número creciente de personas con uno o más problemas de salud crónicos ha conllevado un incremento de la demanda de cuidados primarios y hospitalarios, así como de servicios de las agencias de asistencia social. Este problema no se limita al Reino Unido, ya que en estudios recientes la OMS estima que el 60% de todas las muertes a nivel mundial se producen por condiciones crónicas como enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares (AVC), cáncer, enfermedades respiratorias y diabetes.

Con el plan del 2008 del National Health Service, surgió la necesidad de que los servicios fragmentados estuvieran mejor coordinados e integrados, para poder ofrecer un servicio centrado en el paciente, más rápido y más eficiente.

Para afrontar este reto, se ha fomentado durante dos años un programa de ICP’s (Integrated Care Pilots), en los cuales se buscan nuevas formas de ofrecer cuidados integrados que lleven a mejoras en los cuidados y en el bienestar.

Numerosas organizaciones de todo el Reino Unido fueron invitadas a proponer abordajes e intervenciones que reflejasen las necesidades y prioridades locales, y de estas experiencias se eligieron 16. La orientación de estos abordajes se enfocó en ofrecer cuidados integrados en las organizaciones ya existentes, y no tanto en crear nuevas estructuras. Además, la mayoría de los pilotos se centró en un tipo de integración horizontal, por ejemplo, entre servicios basados en la comunidad, como clínicas de atención primaria, centros de enfermería y servicios sociales; y no tanto en la integración vertical (entre cuidados primarios y hospitalarios, por ejemplo).

La evaluación de las experiencias piloto presentada en este estudio de RAND Europa, en colaboración con la Universidad de Cambridge, se basó en el análisis de datos cuantitativos (datos de utilización hospitalaria, encuestas), datos cualitativos (entrevistas y encuestas), y costes relacionados con las mismas intervenciones.

En el informe se detalla la metodología de planteamiento y la recogida de datos, tanto cualitativos como cuantitativos (temas y planteamiento de las encuestas y entrevistas, datos de utilización hospitalaria, entre otros), y costes (costes de personal nuevo y existente, costes de estructura y fijos, productos y servicios derivados de los servicios existentes, costes adicionales, entre otros).

La evaluación de 16 experiencias piloto en el Departamento de Salud del Reino Unido apunta que, en cierta manera, sí que puede mejorarla de forma importante, pero no a corto plazo.

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