Ninguna de estas medidas, de eficacia científicamente probada, cuesta más de 0,5 dólares (36 céntimos de euro) por persona al año. Entre ellas hay iniciativas dirigidas al conjunto de la población, como la aplicación de impuestos indirectos al tabaco y al alcohol, y tácticas dirigidas a las personas de forma individual, como el cribado del cáncer de cérvix o la vacunación contra la hepatitis B para prevenir el cáncer hepático.

Facilitar el acceso a las intervenciones dirigidas a la población general en los países de ingresos bajos y medios costaría 2.000 millones de dólares (1.466 millones de euros) al año, lo que equivaldría a menos de 0,20 dólares (14 céntimos de euro) por persona al año. En los países de ingresos altos, esto mismo costaría 0,50 dólares (36 céntimos de euro) por persona al año.

Proporcionar acceso a las intervenciones individuales más rentables contra las enfermedades no transmisibles costaría unos 10.000 millones de dólares (unos 7.332 millones de euros) al año a los países de ingresos bajos y medios.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha propuesto coincidiendo con la reunión de alto nivel sobre enfermedades no transmisibles que celebra Naciones Unidas hasta este martes en Nueva York, un conjunto de estrategias `low-cost` para reducir la carga de estas enfermedades en el mundo, cuya introducción en los países de ingresos medios y bajos podría suponer 11.400 millones de dólares por año (8.361 millones de euros), 1,20 dólares por persona al año (unos 88 céntimos de euro).
Entre 2011 y 2015, el coste anual por persona sería de 1 dolar (73 céntimos) en los países de ingresos bajos; de 1,50 dólares (algo más de 1 euro) en los de ingresos medios-bajos y de 2,50 dólares (1,8 euros) en los de ingresos medios-altos.

Los países de ingresos altos gastan en salud 4.000 millones de dólares (2.933 millones de euros) al año. Sólo Estados Unidos gasta 2.000 millones de dólares (1.466 millones de euros) al año.

Según el subdirector general para Enfermedades No Transmisibles y Salud Mental de la OMS, Ala Alwan, “las enfermedades no transmisibles son la causa principal de muerte en el mundo y cada año matan a más personas”. “Casi el 80 por ciento de estos fallecimientos se producen en los países de ingresos bajos y medios”, destaca.

“El problema con el que se enfrentan estos países es enorme, pero esta investigación demuestra que todos los gobiernos pueden adoptar medidas asequibles para luchar contra estas enfermedades”, señala.

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