l conseller de Salut, Boi Ruiz, presentó ayer en sociedad su plan de choque para reducir el déficit sanitario. Ante un auditorio de un centenar de presidentes y directores de centros hospitalarios, Ruiz confirmó su voluntad de reducir el presupuesto sanitario en un 10% en 2011, lo que implica recortar los gastos en 900 millones de euros.

El programa, cuyos efectos se concretarán en los próximos días, pivota en torno a cinco áreas: la administración, la prestación de servicios sanitarios, el gasto farmacéutico, las inversiones y las negociaciones con el Estado sobre las competencias que debe asumir Catalunya.

Menos directivos
El recorte de la estructura administrativa supone el 25% del ahorro que quiere lograr la conselleria con este plan. En concreto, Ruiz planea reducir uno de cada diez altos cargos y gerentes de hospitales y concentrar el gobierno de los centros sanitarios en la figura de un único director ejecutivo, tal como ha hecho ya el Hospital Clínic.

Salut, que cerró 2010 con un déficit de 850 millones de euros, también reducirá a la mitad los gastos de representación y protocolo. El departamento propone reducir también en un 2% la factura que la Administración paga a los hospitales concertados que prestan servicios de sanidad pública. Este ajuste se suma a la rebaja del 3,2% que ya se aplicó el año pasado. El Consorci de Salut de Catalunya (CSC) advirtió de que resulta “imposible” reducir las tarifas un 2% “sin consecuencias” y apuntó que la decisión puede comportar recortes de plantilla en la sanidad concertada.
El conseller Boi Ruiz plantea recortar uno de cada diez altos cargos, rebajas del 2% en la factura a los concertados, paralizar obras y un descenso de hasta el 11% en medicamentos
Respecto a las listas de espera, Ruiz precisó que se deben gestionar sobre la base de la urgencia. Se ralentizarán las operaciones y pruebas de diagnóstico que no sean urgentes. Por otro lado, Salut quiere reducir entre un 8% y un 11% el gasto en medicamentos, potenciando los genéricos.

En cuanto a las inversiones, Salut no ejecutará el 60% de las actuaciones previstas en el plan de inversiones y aplazará los proyectos que todavía no han arrancado. A la ampliación del Clínic y el proyecto del nuevo Vall d’Hebron se sum el Hospital Ernest Lluch en el Vallès Occidental, que también se ha paralizado. Por último, Ruiz pedirá al Gobierno que financie las últimas prestaciones incluidas por el Sistema Nacional de Salud.

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