La tecnología de identificación por radio frecuencia, conocida por sus siglas en inglés RFID (Radio Frequency Identification Device) es un sistema que, aunque ya se utiliza desde hace años es en la actualidad cuando mayor relevancia está tomando. Gracias al actual desarrollo tecnológico y al descenso de precios de los componentes electrónicos, esta ciencia se está orientando hacia sectores como la logística o las cadenas de suministros.

En un sistema RFID el elemento a identificar; que puede ser un objeto, animal o persona, se etiqueta con un pequeño chip que va unido a una antena de radiofrecuencia de modo que puede comunicarse e identificarse, a través de ondas de radiofrecuencia por un dispositivo transmisor/receptor. Lo que hace que este sistema sea más valioso que cualquier otro utilizado para este fin, es que el chip de RFID permite almacenar información de identificación que confiere a cada uno de los elementos etiquetados un carácter único.

Los usos son casi infinitos. Algunas empresas ya han empezando a exprimir el potencial de los códigos RFID en los sectores postal, bibliotecario, de salud, ferroviario, de seguridad e industrial. El día a día de la sociedad irá cambiando a medida que esta tecnología siga instalándose en lugares en los que la ciudadanía pasa gran parte de su tiempo.

En el sector sanitario, por ejemplo, ya está bastante implantado. Se utiliza, entre otras cosas, para la identificación y trazabilidad de pacientes y activos dentro del ámbito sanitario, lo que supone una asistencia de mayor calidad y un incremento de los niveles de seguridad, proporcionando beneficios como la identificación de pacientes mediante códigos RFID, un registro del tiempo que lleva alguien sin ser atendido, mejor acceso a la Historia Clínica Digital, localización de enfermos, reducción de errores en la administración de medicamentos, etc.

La localización de activos posibilita, además, disponer de una información completa de las existencias más importantes de una planta de hospital a través de un software de visibilidad. Esto, además de beneficios asistenciales, proporciona beneficios económicos ya que reduce la pérdida y robos de equipos, disminuye el tiempo de búsqueda de máquinas…

Esta tecnología permite, además, monitorizar las temperaturas. Esto garantiza que muestras, vacunas, órganos, medicamentos, bolsas de sangre, fármacos…están siempre a la temperatura precisa. Los dispositivos permiten programar alertas en caso de que las temperaturas excedan los límites autorizados y todo ello sin necesidad de una toma de datos manual, ya que se registra en tiempo real a través de WIFI.

Extracto del artículo de opinión escrito por Isabel Echevarría Aburto.
En el sector sanitario ya está bastante implantado

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