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Fecha: Febrero 2020
Idioma: Castellano
Autora: Henar Belmonte Saldaña, Arquitecta con especialización en diseño sanitario

Introducción
La experiencia de los pacientes en la UCI es a menudo traumática, con secuelas conocidas como Síndrome Post Cuidados Intensivos (PICS-P), que afecta tanto a pacientes como, en menor medida, a sus familiares. El objetivo de la Humanización es posibilitar situaciones que disminuyan cuantitativamente síntomas como el dolor, la agitación, ansiedad, terror y el delirium del paciente -factores íntimamente relacionados con el estrés-, y que influyen en un desenlace clínico negativo debido a su potente acción de depresión inmunológica.

La agresión al pudor, la falta de privacidad y de respeto a la dignidad, los ruidos, los procedimientos médicos agresivos, la información inadecuada o el aislamiento de su entorno, son los factores que mayor estrés producen en los pacientes, según la relación elaborada por el Doctor Pérez Santos y su equipo del Hospital Universitario “William Soler”, en la Habana.

Las UCIs abiertas
Teniendo en cuenta que la UCI es una unidad mayormente de larga estadía, todas las decisiones irán encaminadas a promover un ambiente de calma, tranquilidad y familiaridad. Un sitio que no se perciba como ominoso, sino más bien como un retiro del mundanal ruido; donde los pacientes no se sientan violentados y obligados a rituales desagradables, y en vez de eso, se sientan en un estado de recuperación, con un servicio entregado a su bienestar.

Es importantísimo para el paciente sentirse en proceso de recuperación, sentirse en avance constante. Esto anula el sentimiento opuesto: la muerte. El estado de ánimo y la creencia en su propia recuperación es fundamental para que esta ocurra. Desde el diseño arquitectónico, utilizar tonos neutros y terrosos, una iluminación cálida que emule las variaciones del ciclo solar diario, y referencias a la vida exterior en los espacios de uso cotidiano del paciente, disminuye la probabilidad de que este caiga en un ensimismamiento nocivo para su mejoría.

Se busca crear un ambiente que recuerde constantemente que están en la vida, que siguen existiendo y no están prisioneros. Es importante que no se desvinculen, y esto nos lleva a buscar el diseño de una UCI abierta, es decir, “aquella entre cuyos objetivos se encuentra la reducción o eliminación de cualquier limitación impuesta en las dimensiones temporal, física y de relaciones para la que no haya justificación” (Giannini, 2010).

Prevenir el estrés mantenimiento la vinculación con el exterior
Dentro de las muchas estrategias que se pueden adoptar para humanizar una Unidad de Cuidados Intensivos, vamos a centrarnos en aquellas no farmacológicas que previenen el estrés en los pacientes críticos. Todas aquellas que afecten directamente a la relación del paciente con su entorno físico y social, creando un ambiente y unas vías de comunicación con el exterior, le recordarán constantemente que está en la vida, que sigue existiendo y no está prisionero.

Presencia del exterior en el interior de la UCI: introducir vida
Para un paciente encamado e inmovilizado, el campo visual libre de aparatos médicos se limita al paño entre el dintel de la puerta y el techo. Esto es lo que ve durante todos los días -y las noches. He aquí la primera oportunidad de revertir una situación que conduce a la desorientación y la claustrofobia. Colocar imágenes que transmitan calma y evoquen experiencias propias en el paciente, es una iniciativa factible y con buenos resultados. Sin embargo, la elección de estas imágenes ha de ser cuidadosa, evitando aquellas que le deslicen a estados depresivos -atardeceres, puestas de sol-, y, sobre todo, las que puedan inducir al desasosiego -como paisajes escarpados o animales en acción-, porque pueden favorecer los episodios de delirium hiperactivo.

En cualquier caso, toda imagen, por evocadora y revitalizante que sea, puede convertirse en motivo de distorsiones o alucinaciones si se ve constantemente. La instalación de pantallas LED programables en los espacios más visibles de los boxes, permiten una muestra rotativa de imágenes que mantiene vivo el interés del paciente, alejándolo del ensimismamiento.

Relación del paciente con el exterior
Una de las medidas que más cuesta introducir en las UCIs es el uso del teléfono móvil por parte de los pacientes. Este hecho, además de permitirles tener más contacto con su red familiar más cómoda y normalizadamente, incide directamente en la percepción de su propia autonomía y privacidad, factores calificados como de máxima importancia en el estrés del paciente, según el estudio anteriormente comentado.

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