La reforma del ICS que pretende descentralizarlo, trocearlo y dotarlo de mayor autonomía de gestión, pasará una prueba piloto en un hospital fuera de Barcelona y una agrupación de 20 o 25 centros de asistencia primaria a lo largo del año que viene. Y en ellos se ensayará a la vez una fórmula de cooperativa profesional, llamada de momento EPP (entidades profesionales participadas). Estas entidades permitirían, por ejemplo, que un servicio completo como el de rehabilitación en un hospital o un equipo de atención primaria decidieran dejar su régimen laboral en el ICS y convertirse en cooperativa, con todas sus consecuencias para realizar esa misma tarea pero con otro modelo organizativo donde manden ellos.

Todo este proyecto está supeditado a las leyes Ómnibus, que de aprobarse deberían permitir dotar personalidad jurídica a las diferentes filiales –trozos– en que se organice el ICS. Con la normativa vigente, asegura el gerente del ICS, el doctor Joaquim Casanovas, eso no es posible.

Sin asistencia privada. El modelo que se ensayará el año que viene es muy parecido al de las EBA, empresas privadas creadas por profesionales, médicos especialmente, que ofrecen sus servicios al Servei Català de la Salut como los hospitales concertados, por ejemplo. Las nuevas entidades sólo contratarían su actividad dentro del ICS, no podrán realizar actividad privada, sólo los servicios que ofrece el ICS, lo que incluye además de la atención sanitaria pública, los accidentes de trabajo y de tráfico y convenios internacionales. “La gestión será compartida con el ICS y necesitará una masa crítica importante de personas del servicio que estén dispuestas a implicarse, porque cobrarán por la actividad y deberán gestionar resultados y salarios”, detalla Casanovas. “Hay una demanda importante por parte de equipos que quieren una mayor implicación y corresponsabilidad en su actividad, sobre todo en la primaria, y hay que crear el espacio para esas iniciativas”.

El troceado. El ICS agrupa a ocho hospitales y a casi 300 ambulatorios. La propuesta de troceado que se considera la definitiva (se han barajado varios proyectos) para conseguir una dimensión más manejable y mayor agilidad administrativa pretende dividir la entidad en ocho filiales, una por cada hospital, y otras doce o quince que agruparían cada una entre 20 y 25 centros de asistencia primaria. Cada una de esas entidades filiales tendrían personalidad jurídica propia.

La autonomía de gestión se ensayará en una agrupación de CAP y un hospital

¿Privatización? Las entidades filiales son 100% públicas, 100% del ICS”, insiste el gerente, Joaquim Casanovas. En alguna de las fases de estudio, admite, se estudió la posibilidad de que el ICS se abriera a la participación privada, “pero no está ahora en nuestras previsiones”. El personal de cada una de esas entidades seguirá siendo estatutario (el 90%) funcionario o laboral. En las cooperativas, (las EPP) los participantes tendrían que renunciar previamente a su relación laboral con el ICS.

Qué cambia. El principal cambio es la medida de la empresa. Al ser una entidad con personalidad jurídica propia, cada nuevo trozo podrá comprar a proveedores y contratar servicios por su cuenta, aunque la empresa esté sometida a las mismas reglas que la entidad madre, el ICS. Por ejemplo, podrían decidir qué laboratorio utilizar en esa agrupación de ambulatorios, o quién le ofrece mejor servicio de radiología. Podrán conseguir recursos adicionales (accidentes de tráfico) tendrán que adaptar sus gastos al presupuesto acordado con la Generalitat y ganarán margen de actuación y contratación. “El cambio acortará notablemente los plazos de resolución y dará mayor agilidad”, sostiene Casanovas.

En el consejo de administración. Una de las principales novedades del sistema que se quiere ensayar este curso es que los profesionales participarán en el consejo de administración de la entidad (cada hospital, cada agrupación de asistencia primaria). “Aumenta así de una forma determinante la capacidad de influencia de los profesionales. La empresa podrá adaptarse mejor a quienes realizan la asistencia y eso debería revertir en los usuarios y que estos recibieran una mejor atención”, relexiona el gerente.

El proyecto piloto en un hospital y en una agrupación de ambulatorios durará un año y de la evaluación de la experiencia saldrá el verdadero modelo de reforma del ICS. La primera etapa será el cambio legislativo. La segunda fase ya está en el papel, para iniciar su andadura desde enero.

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