Fuentes sanitarias explicaron que la negociación se centra en la venta del hospital del Sagrat Cor (que el año pasado perdió 1,08 millones de euros), el de Sabadell (deficitario en 2,3 millones) y la Clínica Onyar de Girona (que pierde 1,98 millones), que prevén cerrar antes del verano, pero que contemplan incluso la cesión del resto de sus centros sanitarios en una segunda fase. Capio adquirirá el negocio sanitario del grupo, el equipamiento de los centros y se subrogará de la plantilla, mientras los inmuebles seguirán siendo propiedad de L`Aliança por los que recibirá un alquiler. La mutualidad negocia también la venta de su centro sociosanitario de Pare Claret de Barcelona (una de las pocas actividades en las que obtiene beneficios), a la Clínica Figueruela. Estas negociaciones se han bloqueado sin embargo por las dificultades de tesorería que tiene también esta firma.

El grupo ha acelerado sus pérdidas el año pasado: de 1,2 millones antes de impuestos en el 2008 ha pasado a los 6 millones, igualmente antes de impuestos, en el 2009, pese a que sus ingresos subieron un 3%, hasta los 106 millones. Peor aún ha sido el deterioro de su tesorería, con un flujo de caja negativo de 366.000 euros el año 2008, que llegaron a los 1,67 millones el año pasado. Estas dificultades, agravadas por el retraso en el pago de los conciertos del SCS, han llevado a la mutua a retrasar el pago de la paga extra de junio a sus 2.025 trabajadores.

La mutualidad se enfrenta además este año al vencimientos de créditos bancarios de 41 millones de euros y a la obligación de pagar el adelanto del SCS, de 9,9 millones. En el anterior vencimiento de su deuda, la mutualidad logró saldar su deuda con la cesión de dos de sus centros a la sanidad pública: el hospital de Vic y un consultorio en Tremp.

L`Aliança estuvo intervenida por la Generalitat hasta el 2006, y desde entonces está sujeta a medidas de control especial. La firma ha incumplido las previsiones del Plan de Rehabilitación en que se basó su desintervención y prepara ahora uno nuevo. Los directivos de la mutualidad no quisieron comentar ayer esta información.
La mutualidad de previsión social L`Aliança está negociando la venta de su actividad sanitaria al fondo sueco Capio, propietario del hospital General de Catalunya, para hacer frente al deterioro de su situación patrimonial que le provoca las pérdidas recurrentes de esta actividad
Capio tiene el apoyo del Servei Català de la Salut y de los trabajadores en la negociación para comprar los centros de L`Aliança. Capio es un fondo sueco especializado en gestión sanitaria, participado por inversores institucionales y particulares. En España factura 460 millones de euros y emplea a 6.000 personas. Tiene hospitales privados y gestiona otros públicos o concertados, así como residencias en Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha y Catalunya (el hospital General de Catalunya).

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