Centros de día para personas con Alzheimer: servicios, características, programa funcional

Healthy Architecture & City | JULIO 2026
Documentos Arquitectura Diseño y Reflexión Accesibilidad Centros de día para personas con Alzheimer: servicios, características, programa funcional

Healthy Architecture & City (HAC) es un grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, una de cuyas líneas de investigación es proyectar para la ausencia de memoria. Su objetivo es contribuir con soluciones para casas, edificios y ciudades, que aporten seguridad, confort y autonomía a personas con enfermedad de Alzheimer y sus cuidadores.

 

El envejecimiento de la población y el aumento de los casos de demencia hacen cada vez más necesario disponer de espacios especializados que respondan a las necesidades de las personas con enfermedad de Alzheimer y de sus familias.

En este contexto, esta guía elaborada por Healthy Architecture & City ofrece una visión integral sobre cómo deben diseñarse estos equipamientos para favorecer la seguridad, el bienestar y la autonomía de sus usuarios.

En España existen alrededor de 3.550 centros de día para personas mayores, con unas 120.000 plazas disponibles. Sin embargo, de ellos, solo una media de 150 está específicamente orientados a personas con enfermedad de Alzheimer, una cifra reducida si se tiene en cuenta que la Sociedad Española de Neurología estima que cerca de 800.000 personas conviven con esta patología en el país.

Los centros de día no son hospitales, sino recursos asistenciales y sociales que proporcionan atención especializada durante la jornada, al tiempo que ofrecen apoyo a las familias y contribuyen a la prevención del deterioro funcional. Su papel resulta clave para reducir la incertidumbre, minimizar el sufrimiento asociado a la enfermedad y gestionar las situaciones que surgen en la evolución de la demencia.

La arquitectura desempeña un papel fundamental en el cuidado de las personas con Alzheimer. El diseño de los espacios puede facilitar la orientación, disminuir la ansiedad y favorecer la independencia. Para ello, se recomienda el empleo de materiales naturales con texturas diferenciadas que permitan reconocer los espacios mediante el tacto, así como colores cálidos y suaves que generen ambientes tranquilos y acogedores.

La iluminación constituye otro aspecto esencial. Se debe priorizar el aprovechamiento de la luz natural y la incorporación de sistemas de iluminación dinámica que ayuden a mantener el ritmo circadiano, mientras que se aconseja eliminar estímulos innecesarios, como ruidos constantes o luces parpadeantes, que puedan generar confusión. Del mismo modo, la integración de sistemas de control de accesos y nuevas tecnologías contribuye a reforzar la seguridad sin limitar la autonomía de los usuarios.

El contacto con la naturaleza ocupa un lugar destacado dentro del programa funcional propuesto. Los patios interiores, jardines terapéuticos, huertos accesibles y recorridos exteriores protegidos permiten desarrollar actividades como jardinería, cocina o manualidades, favoreciendo tanto la estimulación cognitiva como el bienestar emocional.

En cuanto a la organización de estos centros, la guía propone una distribución estructurada en diferentes áreas funcionales. Además de los espacios exteriores controlados, incorpora zonas destinadas a actividades domésticas y cocina, áreas de neuropsicología con salas de estimulación cognitiva y sensorial, espacios sanitarios para asistencia médica, fisioterapia y rehabilitación física, así como dependencias dirigidas a la atención de las familias y a los servicios generales del centro.

Puedes revisar este documento haciendo clic aquí.

Para poder escribir un comentario debe iniciar sesión o darse de alta en el portal.

Patrocinadores Platino

Patrocinadores Plata