Un hospital español de 500 camas podría evitar 130 toneladas de CO₂ al año con oxígeno producido con energías renovables
Los hospitales españoles están en plena carrera para reducir su huella de carbono antes de 2030. La mayoría de los centros de la red pública se ha fijado objetivos de reducción de entre el 30% y el 50%. Varios ya han logrado reducciones de entre el 60% y el 85% solo por comprar electricidad 100 % renovable. El Ministerio de Sanidad ha puesto en marcha HUCASAN, una plataforma para calcular y registrar la huella de los centros públicos. España participa además en ATACH, la alianza internacional de sistemas de salud bajos en emisiones.
Después de dar ese primer paso, el reto se desplaza a lo que el hospital consume a diario. En concreto, Air Liquide Healthcare pone el foco en uno de esos suministros, el oxígeno medicinal, imprescindible para dar asistencia respiratoria a pacientes en quirófanos, UCI, urgencias y plantas de hospitalización.
Un hospital español de 500 camas consume de media unos 400.000 metros cúbicos de oxígeno al año. En España, producirlo de la forma habitual genera unas 150 toneladas de CO₂, pero si se utiliza la electricidad renovable en el proceso de fabricación, las emisiones bajan a menos de 20 toneladas. El hospital deja así de emitir unas 130 toneladas de CO₂ al año, el 87% menos (260 kilos de CO₂ menos por cama de hospitalización), manteniendo la calidad del oxígeno necesaria para su uso en los pacientes. Es lo que emiten en un año casi 90 coches de gasolina de unos cinco años de antigüedad que recorren 10.000 kilómetros cada uno de media.
La mayor parte de la huella de carbono generada en la fabricación del oxígeno se produce antes de que llegue al hospital. Separar el aire mediante un proceso industrial de destilación criogénica y separarlo en sus diferentes componentes (O2, N2, Ar) consume mucha electricidad y concentra hasta el 90% de las emisiones del producto. Si esa electricidad es renovable, la huella se reduce entre un 70% y un 95%. El oxígeno mantiene sus características y propiedades; lo único que cambia es la energía empleada en el proceso de fabricación.
Air Liquide Healthcare aplica este proceso en su gama de gases medicinales Eco Origin™, como el oxígeno de origen renovable, producido exclusivamente con energía solar, eólica e hidroeléctrica y cuenta con certificación independiente conforme a las normas ISO 14021 e ISO 14067. Ya se suministra a centros sanitarios de siete comunidades autónomas en España y también en el territorio portugués.
Este enfoque forma parte de la estrategia de descarbonización del Grupo Air Liquide.
En 2025, el grupo redujo sus emisiones de CO₂ un 13% respecto a 2020, es decir, 5,1 millones de toneladas menos. El 40% de la electricidad que compra ya es baja en carbono, y su próxima meta es reducir sus emisiones un 33% en 2035.
“Hoy sabemos con certeza que la sostenibilidad y los suministros hospitalarios críticos van perfectamente de la mano”, explica Luis González, director de Relaciones Institucionales y Market Access de Air Liquide. “Garantizar el oxígeno y reducir su huella pueden ir de la mano, y eso cambia la conversación con los gestores hospitalarios. Nuestro compromiso es seguir estando al lado de los hospitales, ahora también para ayudarles a cumplir sus objetivos climáticos.”
Air Liquide Healthcare llevará este enfoque al 43º Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, que se celebra del 4 al 6 de noviembre en Bilbao y en el que este año centra su presencia en la sostenibilidad.
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